Nadie pidió este remake, pero Apple TV lo hizo y Javier Bardem es motivo para verloJason Day: “Si quieren hacer una versión musical de ‘Esta sociedad’, yo estoy interesado”Puede hacer el bien, puede cometer crímenes aunque sea. Eso no evita que un protagonista de serie sea considerado el “héroe” por los espectadores. “Breaking Bad”, “Dexter”, “Los Soprano”; historias donde criminales están en el centro, particularmente hombres, tienen fama en la llamada Edad Dorada de la televisión.

Pero quien vea “33 días”, basada en la historia real de dos internos de un penal de Cataluña (España), puede que no tenga tanta consideración con ellos como en su momento tuvo con Walter White, Dexter Morgan o Tony Soprano.“33 días” (Atresplayer) sigue a Mateo Calatrava y Juan José Prieto, interpretados respectivamente por Julián Villagrán (“El Ministerio del Tiempo”) y José Manuel Poga (“La Casa de Papel”). El primero, un ladrón de poca monta adicto a las drogas; el segundo, un homicida.

Ambos desarrollan una relación cercana en la cárcel, al punto de que el primero se arriesga para liberarlo. A su paso dejan un rastro de violencia y muerte.

La creó el periodista Carles Porta (Lérida, 1963) inspirado por el caso de Brito y Picatoste, arrestados y condenados a 138 años de prisión.Porta había trabajado en “Crims”, programa de la televisión pública catalana donde cada episodio contó un caso real. El primero fue sobre Brito y Picatoste, recibido con altos rátings. “Vimos que tenía los elementos suficientes para convertirse en una buena ficción”, cuenta Porta a El Comercio, quien de paso comenta el estado del mercado televisivo. “Por ambición económica y por ambición narrativa, decidimos hacer esta historia.

Porque económicamente la ficción se paga mucho más y porque narrativamente esto nos daba una posibilidad de utilizar elementos nuevos para acabar de explicar la historia”.LEE TAMBIÉN: “Spider-Man” como nunca lo habías visto: “Spider-Noir”, la serie de Prime Video que homenajea al cine clásicoPor amor, todoComo periodista, Porta tiene un olfato específico. Si el caso real tiene sorpresas, entonces le interesa contar la historia.

Lo ha hecho en televisión y también en textos, como “Tor. La montaña maldita” (Anagrama, 2006), investigación sobre cómo la disputa por un territorio desencadenó odio, violencia y un asesinato.

En “33 días” un misterio es la conducta de Calatrava, “un tío al que le quedaban pocos meses de cárcel para salir en libertad, que disparó a quemarropa a dos policías a los que podía haber matado tranquilamente; a uno lo dejó parapléjico. ¿Por qué?

Para permitir la fuga de su compañero”.Porta prosigue: “Todo el mundo intuyó que ahí detrás había una historia de amor. Un amor muy especial entre dos presos.

Se genera una situación en la que Calatrava viene del fracaso y Prieto del egoísmo puro. Estaba condenado a 30 años de prisión por matar a un joyero a golpes.

¿Qué se vieron el uno al otro para generar esa conexión? Y eso era tremendamente atractivo”.Efecto mariposaDonde la realidad se estanca, la ficción entra para adivinar una respuesta.

Con los nombres cambiados, la serie se atrevió a explicar por qué pasó. “Ahí es donde entrábamos en esa historia de amor tan singular, tan extraña y tan tóxica y malentendida y eso es lo que creímos que tenía una gran ficción”, sostiene el escritor. En la ficción todo inició porque las autoridades pusieron a Calatrava y Prieto en una misma celda; de no haber ocurrido esto, tal vez la historia habría sido distinta. “Esto es la vida, tiene estos elementos de efecto mariposa.

Con que no se hubiesen conocido ya no habrían generado ese reguero de sangre. Solamente con eso, o que les hubiesen separado antes de tiempo o quizás si se hubiesen conocido tres días más tarde.

La vida tiene estas cosas. ¿Cuántos crímenes se han cometido por pequeñísimas decisiones, por pequeños errores, por pequeñas situaciones que han generado un problema mucho mayor?

Esto es la vida, la casualidad muchas veces interviene”.LEE TAMBIÉN: Alba Brunet vuelve a Sueños de libertad y recuerda el reencuentro con Marta Belmonte: “Nos abrazamos y gritamos: ‘¡Por fin!’”Encuentro siniestro“33 días” llega a la televisión ahora que se discute más sobre los vínculos de toxicidad que establecen los hombres. Por estas épocas, de manera coincidente HBO estrenó “Hombre a medias”, serie del creador “Bebé reno” sobre dos examigos de juventud que tienen un efecto nocivo el uno en el otro.“Los vínculos entre humanos, por muchos miles de años que llevemos existiendo, siempre acaban convirtiéndose en material de intriga”, explica. “Los humanos somos la bestia más rara del planeta.

De hecho, creo que somos los únicos que matamos por el placer de matar. Y esto es una cosa muy difícil de entender.

Los vínculos entre hombres seguirán siendo siempre un gran problema y debería tratarse con muchísima más normalidad y naturalidad, porque mientras haya parte de la humanidad que lo niegue y que lo quiera esconder, se convertirá en un problema, seguirá siendo un problema.”Precisamente, la relación que estos reclusos establecen en un principio recuerda por momentos al trato de escolares en un colegio. “Al final hay mucha gente que son realmente muy infantiles, aunque tengan 40 años”, explica Porta, quien destaca que tanto Villagrán como Poga interpretan a dos sujetos que han fracasado en todo, pero especialmente en sus relaciones humanas. “Gente que viene de fracasos de relaciones humanas no sabe construir una relación entre personas. Uno quiere quererle y el otro no ha sido querido nunca.

Esa falta de conexión emocional genera maldad, genera problemas. Por eso es tan importante el amor en la vida, porque el odio crece solo.

Lo que es difícil es generar amor y que se crezca y se mantenga.”Enfoque criminalConsiderando la experiencia de Carles Porta en narrar historias de crímenes verdaderos, le preguntamos si considera que hay algo que une a estas personas que hacen daño a las demás.“Yo creo que alguien que acaba matando o cometiendo un crimen es porque no está bien consigo mismo. Todo empieza con un fracaso propio.

El que se siente satisfecho consigo mismo difícilmente necesita hacer daño. Creo, pero tampoco soy un experto en comportamiento humano, soy solamente un narrador, no me atrevo a más”, sostiene.¿Por qué hay tanto interés en las historias de tipo ‘true crime’?

El creador prefiere responder que hay interés en “los grandes relatos, las grandes historias” que están “bien contadas”. “Nuestros casos van sobre todo de la vida, no de la muerte. Sí que partimos de un crimen, pero en realidad estamos hablando de la vida de la víctima, de la vida del asesino, de la vida de los investigadores, de la vida que quedó desmontada o que fue alterada por ese acto”, indica.“La oscuridad es muy definitoria de una sociedad.

El cómo matamos también nos define. A partir de ahí, ¿por qué gusta tanto?

Yo creo que cuando haces una historia de estas te diriges a las emociones humanas, a las emociones primarias ―miedo, rabia, pasión, alegría―, todo eso está ahí y eso atrapa a la gente y nosotros creo que lo hacemos de manera muy elegante, sin generar sensacionalismo, y esto creo que gusta”.El dato“33 días” está disponible en la plataforma Atresplayer. Nuevos episodios cada domingo.