"Son muebles amables; invitan a sentarse en ellos": Gaudí sigue fascinando a los compradores

El primer mueble que diseñó Antoni Gaudí fue un escritorio de trabajo para sí mismo. Su propia herramienta de trabajo.
Corría 1878, y luego de obtener el título de arquitecto, lo instaló en su estudio de la calle del Call de Barcelona. De madera y metal, el escritorio era funcional y, a la vez, profusamente decorado con motivos de naturaleza: plantas, serpientes, insectos, una ardilla, un lagarto, una mantis religiosa, hiedra, laurel… El futuro quehacer diario ya quedaba enmarcado por sus fuentes de inspiración, que él describió como “el Gran Libro de la Naturaleza”.
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Información de La Vanguardia. Edición y redacción: Noticias Today.
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