Violencia de género y retrocesos: el detrás de las campañas de Cepeda y De la Espriella

Faltan pocos días para la elección que definirá al próximo presidente de Colombia. Estos son algunos de los nombres que ponen en tensión las campañas y los baches de cada uno de los candidatos en materia de derechos de las mujeres y de la población LGBTIQ+.Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.Archivo ParticularLa contienda presidencial tiene el tiempo en contra y desde ambas campañas se ultiman los detalles con los que tanto Abelardo de la Espriella como Iván Cepeda buscan llegar a la Presidencia.
No obstante, dentro y a los alrededores de las campañas que mueven los hilos para lograr ese objetivo aparecen varios nombres que han impulsado acciones contrarias a los avances en materia de género y diversidad, e incluso algunos que tienen o han tenido denuncias por violencias de género. Estos son algunos de los baches de cada campaña.
Abelardo de la Espriella: la oposición a derechos y denuncias de violencias de géneroEn la cancha del candidato de Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, hay varias fichas conocidas por llevar años oponiéndose al aborto, a los derechos de las mujeres y de las personas LGBTIQ+. Incluso, algunos de ellos han pasado de las palabras a las acciones legislativas para intentar frenar avances en esta materia.Como primera en la lista, está la senadora electa por Salvación Nacional, Sara Castellanos, quien es una de las encargadas de liderar la campaña a nivel nacional.
Castellanos es hija de los fundadores de la iglesia Misión Carismática Internacional y su nombre también está ligado a uno de los intentos más visibles por tumbar el derecho al aborto en Colombia, respaldado por varias iglesias cristianas del país, incluida la de sus padres.La sentencia histórica que despenalizó la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 24 ni siquiera llevaba una semana de haber sido emitida cuando Castellanos radicó el llamado “Referendo por la Vida”. La propuesta buscaba modificar el artículo 11 de la Constitución para, según sus promotores, lograr que el derecho a la vida fuera inviolable desde la concepción y, con eso, revertir lo que había decidido la Corte Constitucional: un derecho que brindó autonomía a las mujeres sobre sus cuerpos, sus proyectos de vida y la maternidad deseada.(En contexto: “Protegiendo el derecho a decidir”: así se frenaron los referendos antiaborto)Begi Valentina Rojas DuarteOtra de las caras visibles de este referendo, que se hundió por falta de firmas, fue la de Carol Borda, representante electa a la Cámara por Bogotá y gestora de la campaña de De la Espriella en la capital, quien participó activamente como voluntaria de una propuesta que buscaba usar mecanismos de participación ciudadana para revertir derechos ya reconocidos.
Borda afirmó a El Espectador que fue la asesora detrás del proyecto “Ruta por la Vida”, presentado en el Concejo de Bogotá en 2024. Una iniciativa que, según organizaciones sociales de mujeres, interponía barreras para acceder al aborto.
Fue aprobado en plenaria por el Concejo en febrero de este año, pero posteriormente fue objetado por la Alcaldía de Bogotá por inconstitucionalidad. El proyecto terminó archivándose.
En la campaña también está John Milton Rodríguez, quien en 2022 impulsó –junto a la autodenominada “bancada provida” del Congreso y varios líderes religiosos– el segundo intento para tumbar el derecho al aborto: el “Referendo Provida”. La propuesta buscaba modificar varios artículos de la Constitución para “proteger los derechos del ‘no nacido’”, la “dignidad de la mujer” y “reforzar la objeción de conciencia”.
De hecho, Rodríguez llegó a afirmar que pretendía prohibir totalmente el aborto en el país, incluso eliminando las tres causales y prohibiéndolo también en casos de violencia sexual, cuando la vida o la salud de la persona gestante estuviera en riesgo o cuando existiera inviabilidad fetal.Jhon Milton RodriguezNo obstante, su nombre no resuena únicamente por su oposición a este derecho: su iglesia ha sido señalada como un espacio donde, presuntamente, se realizan las mal llamadas “terapias de conversión”. Es decir, prácticas sin sustento científico que buscan “cambiar” la orientación sexual o la identidad de género de una persona, algo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha catalogado como una forma de tortura, discriminación y una violación de derechos humanos.(Lea también: Testimonio de sobreviviente a “terapias de conversión” en Lazos de Amor Mariano)Las orientaciones sexuales e identidades de género no se pueden cambiar y el organismo ha emitido llamados para prohibirlas a nivel mundial y erradicar el daño físico y psicológico que causan.
Una de cada cinco personas de la diversidad sexual y de género en el país ha sido sometida a algún tipo de “terapia de conversión”, algo que aumenta en el caso de las personas trans. Personas LGBTIQ+ que han pasado por la iglesia de Rodríguez, oriunda de Cali –y que hoy tiene presencia en varias ciudades del país–, aseguran que allí se enfrentaron a lo que describen como un “exorcismo para liberarse de la homosexualidad”, bajo coerciones y engaños.En esa misma línea aparece el director programático de la campaña –que se encarga de la construcción de las propuestas del candidato–, Carlos Alonso Lucio, conocido por haber militado en el M-19 y, luego de su desmovilización, por dar el salto a la política y al cristianismo.
Dentro de su discurso ha sido reconocido por ser un opositor de los derechos LGBTIQ+.Carlos Alonso Lucio y Vivian Morales.En 2015, luego de el reconocimiento de la adopción igualitaria por parte de la Corte Constitucional, impulsó un referendo junto a la senadora Viviane Morales –que en ese entonces era su esposa–, para intentar revertir esta decisión. Lucio buscaba que los menores sólo pudieran ser adoptados por parejas heterosexuales.
No obstante, la propuesta fracasó en mayo de 2017, cuando la Comisión Primera de la Cámara de Representantes votó en contra con 20 votos frente a 12. (Le puede interesar: Diez años de hogares diversos: las historias detrás de la adopción igualitaria en Colombia)En temas de violencias basadas en género, la campaña del candidato de Defensores de la Patria también tiene nombres. Primero, Alejandro Bermeo, el senador electo por Salvación Nacional que hoy lidera el equipo digital de De la Espriella.
Bermeo fue denunciado ante la Fiscalía por el delito de acceso carnal violento contra una mujer con la que habría tenido una relación sentimental durante aproximadamente dos años. Por el momento, el proceso está en fase de indagación –una etapa que se abre a todos los casos que llegan al ente investigador–.
Bermeo asegura que es inocente y sostiene que esto sucedió en medio de un supuesto “intento de extorsión”.Alejandro Bermeo, senador electo.Archivo Particular Otro de los nombres relacionados con este tipo de violencias es el del general Eduardo Zapateiro, quien se retiró de la campaña presidencial luego de que la Fiscalía anunciara una imputación de cargos por denuncias de acoso sexual cuando ocupaba el cargo más alto de la fuerza militar terrestre.Eduardo Zapateiro.José VargasAdemás de estas fichas clave dentro de la campaña, ha sido el mismo candidato presidencial quien ha sido protagonista de comportamientos machistas. Como se conoció en recientes apariciones públicas, De la Espriella tuvo que retractarse por comentarios de carácter sexual contra la periodista Laura Rodríguez, de Piso 8 FM, una controversia de la que aún no terminaba de salir cuando, días más tarde, en una entrevista concedida a la periodista María Lucía Fernández para Noticias Caracol, volvió a protagonizar un episodio.Durante la conversación, Fernández recordó una declaración que él había hecho años atrás: “La ética no tiene nada que ver con el derecho”, y le preguntó si, en caso de llegar al poder, consideraba posible gobernar sin que la ética orientara sus decisiones.
La respuesta del candidato no se hizo esperar. En lugar de profundizar en el cuestionamiento, adoptó una actitud confrontativa y dirigió sus comentarios hacia la periodista, en un intento por desacreditar la pregunta y restarle legitimidad.(Lea más aquí: Del “no seas tímida” al “no entiendes”: De la Espriella y el machismo en campaña electoral)Iván Cepeda: silencios y una campaña rodeada de nombres cuestionadosEn el caso del candidato del oficialismo, Iván Cepeda, el panorama es diferente al de su contrincante.
No obstante, no deja de tener vacíos que abren la pregunta de hasta dónde se cumplirá con la promesa de que en su gobierno no habría personas machistas, misóginas, ni violentas con las mujeres y la población LGBTIQ+. Aunque vinculado formalmente a su campaña no encontramos ningún nombre, sí hay varias personalidades que orbitan alrededor de ella con antecedentes de denuncias de violencias basadas en género, algo que salta a la vista debido al silencio del candidato frente a estos apoyos.El primero que aparece por este lado es el caricaturista y excandidato al Senado por el Pacto Histórico, Julio César González, más conocido como “Matador”.
Aunque el partido asegura que González no hace parte formalmente del equipo de Iván Cepeda, sí ha hecho campaña de manera independiente e incluso estuvo presente en el discurso de la primera vuelta junto a otras figuras cercanas a la candidatura. En 2013 maltrató a su esposa y, por este caso de violencia intrafamiliar, salió en 2023 del periódico El Tiempo.
Asimismo, en plena campaña presidencial, el Consejo Nacional Electoral le abrió una investigación administrativa por presunta violencia política contra Paloma Valencia, después de publicar caricaturas en las que se burlaba de la apariencia física de la senadora.Julio César González.Tomado de YouTube Matador También aparece orbitando la campaña el gerente del sistema de medios públicos (RTVC), Hollman Morris, quien, pese a asegurar que no está involucrado en la campaña, está siendo investigado por la Procuraduría por el presunto uso indebido de medios públicos para promover la aspiración presidencial de Cepeda. Cuatro mujeres han señalado que el actual gerente de RTVC ha ejercido diferentes tipos de violencia de género.
Patricia Casas, su exesposa, lo denunció por presunta violencia intrafamiliar y económica; Carolina Valencia, por presunto acoso laboral y maltrato psicológico; María Antonia García, por presunto acoso sexual; y Natalia, un nombre anónimo, también por presunto acoso sexual y laboral. Pese a que estas denuncias lo han acompañado durante su gerencia, Gustavo Petro ha decidido mantenerlo en el cargo.(Lea más: Desarchivan investigación contra Hollman Morris por presunto acoso sexual a María A.
García)Hollman Morris.Aunque Cepeda ha dicho que ningún funcionario que reproduzca prácticas de homofobia, misoginia o violencias basadas en género tendrá cabida en su gobierno, hasta ahora no ha cuestionado públicamente los antecedentes que rodean a figuras cercanas a su proyecto político y que han sido respaldados estos cuatro años por el gobierno Petro. Entre ellas, está la del ministro del Interior, Armando Benedetti, quien, aunque no hace parte de la campaña, ha estado relacionado con presuntas conductas de violencia política contra mujeres como Laura Sarabia y Lina María Garrido.
Incluso tuvo roces con la defensora del pueblo, Iris Marín, quien ha señalado las múltiples violencias basadas en género atribuidas a Benedetti. Otra de las figuras cuyos comportamientos Cepeda no ha cuestionado públicamente es el mismo presidente Gustavo Petro, quien hace cuatro años, cuando estaba en campaña, se puso el pañuelo verde, le hizo guiños al movimiento feminista y asumió una serie de compromisos que, para muchas organizaciones, nunca terminaron convirtiéndose en una prioridad de gobierno.
Mientras esa agenda seguía esperando, el presidente fue acumulando una colección bastante generosa de frases y actitudes señaladas como machistas y misóginas, entre ellas que la mujer que sepa “acompasar” su clítoris y su cerebro, “será una gran mujer”, o cuando llamó “muñecas de la mafia” a las periodistas, afirmación de la cual tuvo que retractarse por orden de la Corte Constitucional.(También puede leer: Corte Constitucional ordenó a Petro disculparse con periodistas por llamarlas “muñecas de la mafia”)Gustavo Petro.Joel_GonzalezSi bien el presidente no puede entrar de manera directa a la campaña del candidato con el que busca continuar su proyecto político, sus constantes intervenciones a favor de Cepeda, incluso desafiando la orden del Consejo de Estado de no intervenir en política, hacen difícil dejarlo por fuera de este listado. Tanto Iván Cepeda como Abelardo de la Espriella tienen banderas rojas al interior o muy cerca de sus apuestas políticas.
De la Espriella lidera una campaña que parece tener una posición bastante definida frente a los derechos sexuales y reproductivos y de la población LGBTIQ+, –aunque ha matizado esa postura en los últimos días al asegurar que, aunque no está de acuerdo con algunos derechos conquistados por esta población, “los respetará” y dejará la Constitución tal como está–. Por su parte, aunque Cepeda ha sido crítico con este tipo de violencias y ha asegurado que garantizará los derechos ya ganados de llegar a la Presidencia, sobre la mesa queda la pregunta de qué tanta cabida tendrán fichas como las que orbitan su campaña en un eventual gobierno y si dejará de guardar silencio para referirse a estos casos. *Hasta la fecha de publicación de este artículo no se obtuvo respuesta de Sara Castellanos, Carlos Alonso Lucio, Eduardo Zapateiro, Jhon Milton Rodríguez, Alejandro Bermeo y Julio Cesar González.🟣📰 Para conocer más noticias y análisis, visite la sección de Género y Diversidad de El Espectador.✉️ Si tiene interés en los temas de género o información que considere oportuna compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: lasigualadasoficial@gmail.com o ladisidenciaee@gmail.com.
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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