ROSARIO.— ROSARIO.-En un supuesto enfrentamiento con una banda narco en el asentamiento conocido como Villa Banana, en esta ciudad, un agente de la Policía Federal Argentina, identificado como Rodolfo Manfredi, de 30 años y oriundo de Villa Lugano, murió anoche a causa de los disparos que recibió cuando un efectivos con ropa de civil y sin chaleco antibalas ingresaron en uno de los pasillos de ese barrio del oeste rosarino para realizar una supuesta identificación de personas. En el enfrentamiento otro agente de esa fuerza federal también resultó herido.

Se encuentra internado con dos disparos en un brazo y en el abdomen. Durante la noche se realizaban varios allanamientos, por orden del fiscal federal de PROCUNAR, Matías Scilabra, para dar con los responsables del ataque.

El secretario de Seguridad de la Nación, Martín Ferlauto, dio un mensaje a toda la fuerza, luego de mantener reuniones con funcionarios del gobierno de Santa Fe en Rosario. “No nos vamos a apichonar. No nos van a amedrentar.

Seguiremos trabajando coordinadamente”, aseveró y ratificó la continuidad del Plan Bandera, el despliegue de unidades de cuatro fuerzas federales que se implementa en esta ciudad desde diciembre de 2023. Ferlauto indicó como “héroes” a los agentes baleados.El hecho provocó una fuerte preocupación tanto en el Gobierno Nacional como en la administración provincial.

No es común que haya enfrentamientos entre agentes de las fuerzas de seguridad y bandas narco, una particularidad que tiene que ver desde hace más de una década con ciertos códigos y la regulación del negocio ilegal. Matar a un policía, en este caso de una fuerza federal, significa el fin del emprendimiento narco no sólo en ese lugar, sino en toda la zona.

Ese búnker de venta de droga funciona desde hace tiempo en el pasillo de Villa Banana que sale a 27 de Febrero y Gutenberg. Es manejado por los hermanos Muñoz, que tienen antecedentes penales y que están detenidos.

Uno de ellos se encuentra internado en el hospital de Emergencias, con dos disparos, uno en el tórax. Su hermano también quedó detenido, que fue quien lo trasladó en un VW Voyage al hospital.

Según los investigadores, los Muñoz tienen relaciones y compran droga a varias bandas importantes, que tienen presencia en la zona como las que comandan Francisco Riquelme y el expiloto peruano Julio Rodríguez Granthon, ambos presos en pabellones de alto perfil en penales federales. Pero el nexo más aceitado era con la banda de Leo Rey Saravia, un engranaje del clan de Los Monos, que se movió históricamente en esa zona.

Uno de los Muñoz tiene incluso una relación de parentesco con los cabecillas de esa banda.Leonardo Dalmacio “Leo Rey” Saravia, uno de los integrantes de la banda que encabeza Ariel Máximo “Viejo” Cantero, fue condenado en el 2023 en un procedimiento abreviado a la pena de cuatro años de prisión efectiva por los delitos de portación ilegítima de arma de guerra y encubrimiento. Leo Rey, como se lo reconoce en la calle , fue imputado como integrante de una asociación ilícita encabezada por el Viejo Cantero, la que se dedicó a “cometer delitos contra las personas, contra la vida, contra la propiedad, contra la libertad, contra la administración pública, contra la seguridad pública y contra la salud pública”.Aquellos que conocen Villa Banana, uno de los más populosas de Rosario, con alrededor de 100.000 habitantes, señalaron a LA NACION que durante las últimas semanas había tensión en la zona por la irrupción de gente que responde a Nelson “Pandu” Aguirre, un exaliado de Los Monos, que está detenido en un pabellón de alto perfil de la cárcel de Piñero, ubicada a unos 30 kilómetros de Rosario.

Pandu, que está alineado con Saravia, dominaba hace unos años la venta de drogas en parte de Villa Banana, junto con El Viejo Cantero, fundador de la banda de Los Monos. Fue condenado en febrero pasado a 14 años de prisión, pero ya contaba sobre sus espaldas con una sentencia a 16 por el asesinato de Javier Barquilla, un hombre vinculado con la organización social y política Comunidad Rebelde, que fue acribillado en Villa Banana hace una década.Las hipótesis de cómo se reacomoda el negocio de la droga en esa zona le sirven a los investigadores para poder determinar por qué fue asesinado el policía Manfredi.

Según las fuentes, este efectivo fue acribillado de once balazos y los atacantes le robaron su arma reglamentaria. Junto a Manfredi fue herido de bala otro efectivo, Emilio Gómez Villafañe, que está internado en grave estado por las heridas de arma de fuego que recibió en la zona del tórax y en un brazo.

Fue derivado al hospital Italiano, donde permanece estable en la Unidad de Terapia Intensiva.Según confirmaron fuentes oficiales, ambos efectivos de la PFA no vestían uniforme de la fuerza, sino que se encontraban con ropa de civil. Se desplazaban en un auto identificado de las fuerzas federales, y el chofer que se quedó dentro del móvil tenía puesto el uniforme.

Manfredi y su compañero se bajaron del automóvil y se pusieron unos camperones, según el relato oficial, y se metieron en el pasillo de la villa. Es en ese momento cuando tuvo lugar el supuesto enfrentamiento.

Dentro de ese lugar hay un punto de venta de drogas. Villa Banana es una de las zonas que es patrullada por las fuerzas federales en el marco del plan Bandera.

Es un sector de la ciudad que durante años estuvo atravesado por la violencia narco.Cuando Manfredi y su compañero se metieron en el pasillo de Villa Banana se encontraron que frente a ellos había unas 15 personas en las inmediaciones del búnker, varios de ellos armados, que comenzaron a disparar a mansalva, contó una fuente de la investigación judicial. Durante la madrugada, Villa Banana quedó envuelta en un amplio operativo de seguridad de fuerzas federales y provinciales, porque tenían que resguardar el trabajo de los peritos en una zona que estaba alterada por el enfrentamiento que se había producido dentro del barrio.

Según la versión oficial, que dio el secretario de Seguridad Nacional, los efectivos de la PFA atacados “realizaban tareas de patrullaje preventivo en una zona asignada a las fuerzas federales, en este caso a la Policía Federal en el barrio de Villa Banana”. “Estaban en la cuadrícula que se les había asignado”, apuntó y agregó que ambos tenían “los elementos de seguridad provistos”. No obstante, las fuentes consultadas señalaron que Manfredi y su compañero no estaban con el uniforme reglamentario ni tampoco con chalecos antibala en el momento en el que fueron atacados a balazos. “Nuestra principal prioridad es esclarecer quiénes son los autores materiales de este homicidio que tanto nos duele a todos nosotros, a las fuerzas federales y de la provincia.

Después habrá tiempo para evaluar si las conductas de las víctimas, que son nuestros policías federales, fue la adecuada o no”, afirmó Ferlauto. El caso pasó durante la tarde a ser investigado por la Justicia Federal de Rosario, porque las víctimas pertenecen a una fuerza federal.

Durante la misma noche tuvo lugar otro asesinato en la zona oeste. Fue en Seguí al 5500, donde un joven de 24 años fue acribillado por supuestos sicarios.

En ese mismo hecho también resultó herida su suegra, quien fue internada en el hospital de emergencias Clemente Álvarez con un impacto en la pierna derecha. El homicidio fue unos minutos antes del asesinato del policía federal, que sucedió en Gutenberg y Gálvez.Según fuentes policiales, Alexis Juan Pablo Yniguez fue baleado por dos sicarios que pasaron en moto y murió en el acto como consecuencia de múltiples balazos.

Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que sobre Yniguez pesaba un pedido de captura vigente desde el 13 de mayo de 2022 por una causa de robo y una balacera.Estos episodios de violencia se produjeron el día que el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, visitó Rosario y se reunió con el gobernador Maximiliano Pullaro, justamente, por el tema de seguridad. Lamelas afirmó que “cuando hay liderazgo, decisión y compromiso”, los resultados quedan a la vista, al hablar de la mejora en la seguridad en la provincia de Santa Fe.