El 7 de mayo de este año, la Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate y por unanimidad el expediente N.° 24.808, promovido por el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) y aprobado por los 57 legisladores: Ley para fortalecer el apoyo al sector cultural mediante el establecimiento de habilitaciones legales para el Ministerio de Cultura y Juventud y sus órganos desconcentrados.Aunque a primera vista pareciera algo pertinente solo a la administración del MCJ, podría tener efectos muy concretos en la manera en la que los costarricenses disfrutan de sus espacios culturales.En esencia, la reforma habilita al MCJ y a sus órganos desconcentrados a que puedan “arrendar y establecer mecanismos de garantía para el uso temporal de sus espacios y recursos”, así como “permitir el uso gratuito de sus espacios físicos para la difusión, la promoción, el apoyo, la ejecución y la comercialización de productos culturales” (la mayoría de espacios cuenta con su propio reglamento, pero no todos lo tenían).Asimismo, permite reglamentar las horas laborales conocidas como extrafunciones, cruciales para los teatros, por ejemplo, que operan en funciones nocturnas.Cambios en gestión de espaciosPara comprender los cambios que puede impulsar ahora el MCJ, Áncora conversó a finales de mayo con el ministro Jorge Rodríguez Vives en su despacho, donde explicó los aportes de la legislación para los servicios culturales, los profesionales del ramo y funcionarios de los teatros estatales.¿Por qué era tan importante reformar estos aspectos? En primer lugar, dice el jerarca, porque una interpretación del reglamento estaba “impidiendo que a los técnicos de los teatros les pudieran hacer extrafunciones”, figura que existe desde los años 80. “Eso estaba causando un problemón porque en los teatros no estábamos teniendo (disponible) a la gente que es responsable y es la que se espera para poder brindar los servicios”, explica.“Y lo otro es que hay cosas que no tenían mucho sentido”, dice. “Que nosotros no podamos concesionar un espacio para que que podamos tener una tienda de souvenirs; que no podamos ponernos de acuerdo con alguna de las empresas del sector, por ejemplo, que la Editorial Costa Rica que pueda poner un punto de venta —que no tienen— y que podría fomentar el consumo del cultura costarricense; que los fondos concursables desaparecían...”, enumeró el ministro.“El otro gran pecado que estábamos viviendo desde el 2018 era el tema de las coproducciones con el sector independiente que estaban paradas por una interpretación de alguien en algún departamento”, aseveró Rodríguez.

Esa situación había llevado a una parálisis denunciada desde 2023, que redundó en la merma de espectáculos teatrales en los escenarios del MCJ. Asimismo, se trabajó con Hacienda para que comprendiera la relevancia de agilizar trámites y permitir la generación de ciertos ingresos a las instituciones.

En suma, dice el ministro, fue “una gestión que nos permite solventar uno de los grandes pecados que tenemos muchísimos años de tener ahí en el limbo”.¿Qué sigue ahora? Implementar la nueva legislación requiere de distintos procesos de adaptación y, primero, de reglamentación. “El que va a salir más pronto es el reglamento de extrafunciones", asegura Rodríguez. “Asimismo, había un tema de fondo”, dice, “esa mentalidad que ha tenido el Ministerio, errónea, de las minicajitas que no se hablan entre ellas”.

En este caso, se refiere a que el reglamento definirá los roles a los que aplica, y abarcará espacios como el Teatro Nacional, el Melico Salazar, 1887 y la Danza, entre otros.“Eso nos va a dar también la facilidad de poder trabajar y estandarizar el proceso para todos los programas. Eso es un reglamento que ya hemos venido trabajando con anterioridad para colocarlo a la mayor brevedad posible”, subraya.El otro tema que impactará directamente servicios a ojo del ciudadano será habilitar a los museos, teatros y otros entes a tener tiendas de souvenirs, diseño y arte.

Para ello, un primer proceso será valorar el establecimiento de un consorcio, cooperativa u otro modelo con el sector artesanal para organizar su inclusión, dice Rodríguez.“Viene un trabajo con las direcciones de que puedan identificar, por estudios que van a tener que hacer, si por ejemplo en el Museo Nacional lo que queremos es una tienda de souvenirs, o lo que queremos es una cafetería, o las dos, y en qué tipo de espacio", explica. En la actualidad, las instituciones que sí tienen cafés, como el Teatro Nacional, operan con reglamentos específicos; ahora, podrían ser todos los espacios del MCJ.

Con respecto a venta de artículos, el ministro puso el ejemplo de una inauguración reciente de arte, donde el museo quedaría habilitado para producir camisetas, gorras, imanes, bolsos, y todo cuanto uno encuentra en museos en el extranjero, ya sea con obra nueva o de la colección, según corresponda.Aunque corresponde a cada ente decidirlo, ¿qué imagina Rodríguez? “Por ejemplo, yo creo particularmente que el Museo Nacional, el Museo de Arte Costarricense, el Juan Santamaría deberían tener cafetería, tienda de souvenirs. El Museo Calderón Guardia debería tener su propia cafetería, asimismo tiene el espacio suficiente para poder hacerlo", describe.

Aplicación de la ley¿Cuándo podría ocurrir este cambio? “Creo que eso va a avanzar rápido, el modelo que vamos a hacer posiblemente sea de concesiones rápidas, con las limitaciones que también tiene ese modelo de aplicación. Creo que va a ser de las primeras cosas visibles que la gente va a poder ver en la aplicación de esta ley”, responde el ministro.

Ahora bien, aunque las instituciones generen esos nuevos recursos, en la actualidad van a caja única del Estado; es decir, el museo o el teatro no podrían disponer de ellos de una vez. “Eso difícilmente va a cambiar”, admite Rodríguez. “Pero lo importante es que ya la conversación es diferente. ¿Cuánto es lo que estamos aportando?

Ya vamos a poder cuantificar, entonces la discusión con Hacienda es diferente. Sí, a nosotros nos toca tanto, pero nosotros estamos aportando esto", explica.