Chile no está en el Mundial y los fanáticos lo resienten. La ausencia de la Roja es el reflejo de una serie de equivocaciones a todo nivel.

Hay culpas repartidas entre la dirigencia, los jugadores y los entrenadores que fueron incapaces de alcanzar uno de los puestos que estaban reservados para Sudamérica. Oportunidades sobraban: seis combinados clasificaban directamente y otro cupo se dirimía en el repechaje.Hay quienes tienen en la desgracia de la Roja un motivo para la burla.

Sí. No hay que ser tan ingenioso para advertir de donde viene la sorna ni tampoco para explicar el motivo.“Banderazo chileno en Miami”: la prensa argentina sigue sin superar el trauma de las finales perdidas frente a la RojaEn TyC Sports suelen acordarse de Chile.

La explicación es lógica. Fue la Roja la que privó a Argentina de dos títulos: la Copa América de 2015 y la Copa América Centenario del año siguiente.

En ambas ocasiones, asimismo de que los trofeos vinieran a inaugurar la vacía vitrina de la Selección, hubo una consecuencia adicional: la renuncia de Lionel Messi, el protagonista de los múltiples especiales que la cadena transmite en rotativo, al combinado nacional que hoy capitanea. ¡BANDERAZO CHILENO EN MIAMI! 🇨🇱Ya arrancó el Mundial y este es el espectacular banderazo que armaron nuestros hermanos en Miami 👏👏👏 pic.twitter.com/vY2cgZR8Un— TyC Sports (@TyCSports) June 12, 2026Seguramente en un rato de ocio para la relevante cobertura que les mandaron a realizar, los enviados especiales del canal transandino salieron a recorrer Miami.

Fue en esa circunstancia en que los traicionó el subconsciente y se les atravesó un pensamiento intrusivo: revivieron el trauma que les hicieron vivir Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Claudio Bravo y sus compañeros.“Ya arrancó el Mundial y este es el espectacular banderazo que armaron nuestros hermanos en Miami”, postearon, en alusión a un inexistente aliento chileno en la capital del estado de Florida.No mencionan, eso sí, que hace casi 10 años hubo banderazo y celebración chilena en Estados Unidos. El llanto corrió por cuenta de Messi y compañóa.