Gracias a la visita del Papa a España, proclaman los propagandistas católicos, millones de personas han descubierto a Dios, pero tal gesta quede tal vez en nada comparada con la experiencia de la atleta Adaejah Hodge, que halló la luz divina y la velocidad gracias a dar positivo en un control antidopaje. Menos de dos años después de ser descalificada y desposeída de su victoria en el Mundial sub-20 de Lima defendiendo la bandera de las antillanas Islas Vírgenes Británicas luego de hallarse en su orina metabolitos de la sustancia prohibida GW501516, Hodge, de 20 años, se impuso en la pista de Hayward Field, Eugene, en las semifinales de los 100 metros de los campeonatos de la NCAA con una marca de 10,63s.

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