Luego de haber recibido en su casa una corona fúnebre, la diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de Sinaloa, Paola Gárate Valenzuela, aún no cuenta con guardia de seguridad. Tampoco la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla, se ha puesto en contacto para poder garantizarle su seguridad.

Así lo denunció la legisladora priísta al señalar que, a pesar de ello, seguirá trabajando como lo hacen todos los sinaloenses frente al aumento de violencia derivada del crimen organizado. Y es que la priísta descartó tener rencillas o problemas directos con segundas o terceras personas que hayan enviado esa corona, “no tengo algún conflicto de interés con absolutamente nadie”.

Para Gárate Valenzuela resulta curioso la aparición de esta corona, ya que parecería una respuesta ante sus actos. Por ejemplo, expresó, en octubre del año pasado, luego de pedir más información sobre la desaparición del joven Carlos Emilio luego de ir al baño en el bar Terraza Valentino de Mazatlán, así como la destitución de un funcionario estatal que sería uno de los dueños del establecimiento, sufrió un atentado.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, la legisladora afirmó que hasta el momento la gobernadora interina Bonilla no se ha comunicado con ella, “no, no se ha tomado la molestia, ni por cortesía ni por hipocresía, no”. Respecto a su guardia de seguridad, la priísta afirmó haberla pedido desde hace años; incluso, expresó, haberlo conversado con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; con el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch; y con las dependencias de las Fuerzas Armadas, Marina y Guardia Nacional.

Hasta el momento, expresó, solamente ha sido el Congreso de Sinaloa el que se ha pronunciado al respecto con un posicionamiento desde la Junta de Coordinación Política (Jucopo).