SANTA FE.— En el inicio del nuevo juicio oral por el denominado triple homicidio de El Biguazal, ocurrido en enero de 2001 en la zona ribereña de Reconquista , los fiscales Nicolás Maglier y Sebastián Marichal sostuvieron que cuentan con un conjunto de evidencias e indicios que permitirán acreditar la participación de Carlos Javier Cano en el crimen de Francisco Meza (67), su hijo Rafael Meza (29) y Matías Bustamante (18). Durante su alegato de apertura, ante el tribunal pluripersonal integrado por los jueces Nomra Senn (presidente), Sergio Olivera y Natalia Palud, Maglier destacó la "enorme responsabilidad institucional" que implica llevar adelante el debate, tanto por la gravedad del caso como por tratarse de un juicio ordenado nuevamente por la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe , luego de la anulación del proceso anterior.

"Estamos convencidos de que esta acusación posee como plataforma un cuerpo de evidencias suficientemente robusto para sostenerla", aseveró el fiscal. Maglier reconoció que el principal desafío es el tiempo transcurrido desde los hechos, ocurridos hace más de 25 años, lo que puede afectar la memoria de los testigos.

No obstante, afirmó que la acusación se sustenta en "indicios graves, serios y concordantes" que permitirán reconstruir lo sucedido. Según la teoría del caso de la Fiscalía, las tres víctimas fueron asesinadas entre la noche del 2 de enero de 2001 y la madrugada del día siguiente en una zona conocida como El Biguazal, sobre las orillas del arroyo Correntoso, siendo sorprendidas sin posibilidad de defensa y mediante el uso de armas de fuego.

La escopeta, los cartuchos y un reloj Los fiscales adelantaron que buscarán demostrar que Cano estuvo en la escena del crimen portando un arma de fuego cuya participación habría sido decisiva en el desenlace fatal. "Esa arma de fuego disparó cartuchos encontrados a metros del hallazgo de los cuerpos y las heridas infligidas a las víctimas son compatibles con el arma que vamos a sostener y probar portaba Carlos Javier Cano", indicó Maglier.

Otro de los elementos relevantes para la acusación es un reloj que, según la Fiscalía, fue secuestrado posteriormente a Cano y sería compatible con el que llevaba una de las víctimas, Rafael Mesa, al momento de su muerte. Los testigos Por su parte, el fiscal Sebastián Marichal explicó que la acusación se apoyará en múltiples testimonios y pericias técnicas.

Entre ellos mencionó a efectivos de Prefectura y de la Policía de Santa Fe que participaron de los primeros procedimientos, médicos que examinaron los cuerpos, personas que acampaban en las inmediaciones del lugar y vecinos del puerto que habrían prestado a Cano una escopeta y una canoa el día previo a los homicidios. La Fiscalía también presentará informes periciales balísticos que vincularían los cartuchos hallados en la escena con el arma presuntamente utilizada, asimismo de estudios médicos y forenses realizados sobre las lesiones sufridas por las víctimas.

"Toda esta prueba nos va a permitir acreditar la materialidad del hecho y la intervención directa de Carlos Cano", remarcó Marichal. Pena máxima Al finalizar su exposición, la Fiscalía ratificó que solicitará la condena de Carlos Javier Cano como autor de un triple homicidio agravado por el uso de arma de fuego, requiriendo la pena de prisión perpetua.

"Entendemos que los elementos objetivos, concordantes y serios nos van a permitir pedir la condena del señor Cano a la pena de prisión perpetua", concluyó Marichal. “Nefasto” Por su parte, en su alegato de apertura, el abogado defensor Ricardo Degoumois rechazó de plano la acusación contra Cano y remarcó que el verdadero escándalo del caso no es únicamente el crimen ocurrido en enero de 2001, sino las presuntas irregularidades que, según aseveró, atravesaron la investigación y el proceso judicial durante más de 25 años. El defensor indicó que la causa constituye una "vergüenza" para el sistema judicial santafesino, al que calificó de “nefasto”, tanto para el acusado como para los familiares de las víctimas, y recordó que la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe anuló el juicio anterior y ordenó la realización de un nuevo debate oral.

"Acá no solo se está juzgando a Cano, sino que se está juzgando al Poder Judicial de Santa Fe", mensuró. "Entendemos que el hecho más grave y más aberrante es la vergüenza que le debe el antiguo Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe al señor Carlos Javier Cano y a los familiares de los fallecidos", aseveró Degoumois.

Cuestionamientos El profesional remarcó que desde el inicio de la causa se produjeron supuestas violaciones a las garantías procesales. "Fue indagado sin abogado.

Así de absurdo como ustedes pueden escuchar: fue indagado sin abogado", afirmó. Según la defensa, todos los planteos realizados desde aquel momento fueron ignorados por un sistema judicial que calificó como "absolutamente perverso".

"No ha brindado respuesta a las víctimas, no ha brindado respuesta a los ciudadanos acusados y no ha brindado respues