Existía en los años 80 una leyenda urbana atribuida al rey Juan Carlos I de España, que decía que el monarca acostumbraba a circular en una moto de gran cilindrada y disfrazado para evitar ser reconocido. Ahora, resulta que la anécdota es cierta, pero con otro personaje de la realeza.El príncipe Guillermo de Inglaterra, heredero del trono británico, ha confesado que disfruta saliendo en moto, que lo hace disfrazado y que no cuenta con la aprobación de su esposa.El heredero hizo estas declaraciones en una visita a la organización benéfica Norfolk Blood Bikes, dedicada a transportar suministros médicos esenciales, como bolsas de sangre, en moto.En la visita, que tuvo lugar el jueves, Guillermo, a punto de cumplir 44 años, confesó: "Me encantan las motos" y añadió: "Todavía monto de vez en cuando, en silencio" y agregó que lo hace "disfrazado".Eso sí, el príncipe confiesa que la afición de su marido por las motos tiene "llena de horror" a la princesa, su esposa.

La postura de Kate Middleton respecto a las motos se conoce desde que en 2015 confesara: "Siempre me da pavor cuando sale con ella (la moto). Estoy aterrorizada".El futuro rey aprobó el examen de motocicleta en 2002, cuando tenía 19 años.

Pocos años después de que Guillermo obtuviera su licencia de motocicleta siendo adolescente, él y su hermano Harry se embarcaron juntos en la aventura de sus vidas. Los hermanos realizaron una travesía todoterreno por Sudáfrica por una causa benéfica.