Con el nombre de tollos, Chile consume a ciegas tiburones en peligro crítico de extinciónCalamar gigante o pota: frente al avance de China, los países del Pacífico se reúnen a discutir nuevas reglas para la pescaDurante décadas, el deshielo de glaciares y capas de hielo fue señalado como el principal responsable del aumento del nivel del mar. No obstante, una nueva investigación internacional ha revelado que existe otro fenómeno, menos visible pero mucho más influyente, que estaría impulsando gran parte de este proceso y acelerando el crecimiento de los océanos a nivel global.

Los científicos descubrieron que la expansión térmica de los océanos explica aproximadamente el 43% del incremento registrado en el nivel medio del mar desde la década de 1960. La preocupación de los expertos va más allá de las cifras actuales.

Cada fracción adicional de grado que se acumula en los océanos aumenta la expansión del agua y prolonga sus efectos durante décadas. Lo que preocupe es cuánto más rápido podría acelerarse este proceso y qué regiones costeras serán las primeras en sentir el impacto de un océano que sigue creciendo silenciosamente.¿Cómo se llama ese fenómeno que hace que los océanos aumenten su nivel originando cambios en países costeros?La explicación detrás del acelerado aumento del nivel del mar no se encuentra únicamente en el deshielo de glaciares y casquetes polares.

Los científicos han identificado que uno de los factores más determinantes es el calentamiento de los océanos, un fenómeno silencioso que está transformando gradualmente el comportamiento de las aguas del planeta. El mecanismo es conocido como dilatación térmica.

A medida que los océanos absorben el calor atrapado por los gases de efecto invernadero, la temperatura del agua aumenta y sus moléculas se expanden. Aunque este cambio es imperceptible a simple vista, ocurre a escala global y provoca que el océano ocupe cada vez más espacio, elevando progresivamente el nivel de las aguas.

Los investigadores señalan que el fenómeno ha ganado velocidad durante las últimas décadas.Los expertos describen este fenómeno de la dilatación térmica que viene afectando desde hace décadas De hecho, el ritmo de aumento del nivel del mar prácticamente se duplicó entre 2005 y 2023 en comparación con los registros observados desde 1960, una tendencia que coincide con el creciente calentamiento de los océanos del mundo. Lo más inquietante es que los océanos actúan como una gigantesca reserva de calor.

Más del 90% del exceso de energía generado por el calentamiento global termina almacenado en sus aguas, lo que significa que la expansión térmica podría continuar durante décadas, incluso si las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen significativamente. Aunque el derretimiento de glaciares, Groenlandia y la Antártida continúa desempeñando un papel fundamental, los resultados sugieren que el calentamiento de las aguas marinas ha sido subestimado durante años.

Este hallazgo ayuda a explicar por qué algunas mediciones del nivel del mar no coincidían completamente con las estimaciones realizadas anteriormente.¿Qué consecuencias trae esta dilatación térmica a los países costeros cuando el océano comienza aumentar?La preocupación de los expertos va más allá de las cifras actuales. Cada fracción adicional de grado que se acumula en los océanos aumenta la expansión del agua y prolonga sus efectos durante décadas.

Por ello, los científicos advierten que incluso si las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeran de forma significativa, parte del aumento del nivel del mar ya sería inevitable. La gran incógnita ahora es cuánto más rápido podría acelerarse este proceso y qué regiones costeras serán las primeras en sentir el impacto de un océano que sigue creciendo silenciosamente.

Este descubrimiento ayuda a resolver una incógnita: por qué el nivel del mar seguía aumentando a un ritmo superior al que podía explicarse únicamente por el deshielo. Ahora que las piezas comienzan a encajar, surge una nueva preocupación.

Si los océanos continúan acumulando calor a la velocidad actual, el verdadero desafío podría no ser cuánto subirán las aguas, sino cuán rápido lo harán y qué ciudades costeras estarán más expuestas a sus consecuencias en las próximas décadas.VIDEO RECOMENDADO