SANTA FE.— Robos, balaceras y amenazas. Tiene 22 años y fue condenado por una serie de delitos cometidos en distintos puntos de la ciudad de Santa Fe entre 2022 y 2024.

La jueza penal Rosana Carrara sentenció a Ian Ezequiel González a la pena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo luego de la firma de un acuerdo de juicio abreviado. El mismo fue presentado ante la magistrada por el fiscal Omar De Pedro y el defensor Esteban Campos.

González reconoció su autoría y participación en una serie de delitos que incluyen “tentativa de robo calificado”, “robo doblemente calificado por el uso de armas”, “abuso de armas”, “amenazas calificadas” y “portación ilegítima de arma de fuego de guerra”. Ocho millones de pesos El hecho más grave de la saga sucedió la mañana del 22 de julio de 2024 en una vivienda de calle Javier de la Rosa al 3900.

González, junto a un cómplice, irrumpió en el domicilio donde "tomando a una de las víctimas por detrás, le colocó un cuchillo tipo machete en el cuello" para exigir la entrega de dinero. Bajo amenazas de muerte con un arma de fuego, los delincuentes lograron hacerse con un botín de ocho millones de pesos, teléfonos celulares y un automóvil Toyota Corolla en el que se dieron a la fuga.

Previamente, el historial delictivo de González se remontaba a diciembre de 2022, cuando participó en el robo de una motocicleta Honda Wave en las inmediaciones de avenida Peñaloza y Javier de la Rosa, utilizando un elemento punzante para intimidar a la víctima. La reiteración de hechos en la misma zona geográfica del norte de la ciudad fue un factor clave en la investigación liderada por el fiscal De Pedro.

Balacera y amenazas La escalada de violencia continuó pocos días después del millonario robo. El 29 de julio de 2024, González fue identificado como el autor de disparos contra un local comercial de videojuegos ubicado también en calle Javier de la Rosa, donde se recolectaron ocho vainas servidas luego de el ataque.

Finalmente, su detención tuvo lugar el 2 de agosto del mismo año, luego de que amenazara de muerte a dos mujeres y fuera perseguido por la policía luego de intentar ocultarse en una vivienda. Al momento de su captura, González portaba un arma de guerra : una pistola 9 mm marca FM 95 Classic con la numeración suprimida, cargada y lista para ser utilizada.

El joven ladrón, que no contaba con antecedentes condenatorios previos, reconoció su autoría en los delitos. Asimismo de la pena privativa de la libertad que le impuso, el fallo de Carrara incluyó el decomiso de los elementos secuestrados, entre ellos una importante suma de dinero en efectivo y un arma de fuego apta para el disparo.

La jueza también dispuso que, una vez que la sentencia adquiera firmeza, se proceda a la extracción de muestras biológicas del condenado para su inscripción en el Registro Nacional de Datos Genéticos.