Cada 12 de junio, Paraguay celebra el Día de la Paz del Chaco, recordando la firma en la misma fecha, en 1935, de un protocolo que puso fin a la Guerra del Chaco que enfrentaba a Paraguay y Bolivia desde 1932. Hace exactamente 91 años, delegados de los gobiernos de Bolivia y Paraguay se reunían en Buenos Aires, Argentina – con presencia de representantes de gobiernos de otros países como Brasil, Chile, Uruguay o los Estados Unidos – para la firma de un documento para el cese formal de las hostilidades entre ambos países beligerantes.

Las armas, no obstante, no terminarían de callar hasta dos días después, el 14 de junio, indicó este viernes a ABC Color el general Roberto Olmedo, historiador del Ministerio de Defensa Nacional. Lea más: La Guerra del Chaco: conflicto entre Paraguay y Bolivia La noticia de la firma del acuerdo llegó al “teatro de operaciones” en el Chaco recién el 14 de junio – fecha en que Bolivia conmemora el final de la guerra – y ese mediodía se realizaron los últimos disparos al aire como un punto final simbólico de un conflicto que, según las estimaciones actuales, causó entre 30.000 y 50.000 bajas – entre muertos y heridos – en las filas paraguayas y entre 60.000 y 80.000 en las bolivianas.

La guerra estalló en junio de 1932, luego de años de tensión entre ambos países debido a disputas limítrofes en el Chaco Boreal. Bolivia reivindicaba la totalidad de lo que en la actualidad es el Chaco paraguayo como territorio suyo, mientras que Paraguay mantenía que su territorio abarcaba no solo la totalidad de su actual Región Occidental, sino también parte del territorio boliviano hasta el río Parapetí.

Lea más: La primera batalla de la Guerra del Chaco El incidente detonante fue la captura, por parte de fuerzas bolivianas, del fortín militar paraguayo ‘Carlos Antonio López’, a orillas de la laguna Pitiantuta. Grandes victorias como la de la batalla de Boquerón, entre septiembre y diciembre de 1932, elevaron la moral de un Ejército paraguayo que no era visto con mucha credibilidad por sus propios ciudadanos, indicó el general Olmedo.

Luego de una serie de victorias, culminando en el triunfo paraguayo la batalla de Campo Vía a finales de 1933, el Gobierno paraguayo solicitó un armisticio que, no obstante, no prosperó en una paz definitiva y las hostilidades volvieron a comenzar en enero de 1934, dando lugar a una ofensiva paraguaya que se adentró en territorio boliviano antes de volver a replegarse al territorio de lo que es ahora el Chaco paraguayo. El año 1934 vio otras importantes victorias paraguayas en batallas como las de El Carmen o Yrendagué.

En abril de 1935 tuvo lugar la última gran batalla de la guerra, en Ingavi, otra victoria de las fuerzas paraguayas. Para entonces, los representantes diplomáticos de ambos países ya estaban en Buenos Aires discutiendo términos para el cese de hostilidades.

Lea más: Paz del Chaco: el protocolo que silenció los fusiles entre Paraguay y Bolivia Luego de la firma del protocolo de paz, ambos países desmovilizaron a sus fuerzas y la paz volvió al Chaco, aunque el final formal de la guerra recién llegaría tres años después, con la firma del tratado limítrofe que asentó las fronteras entre ambos países, el 21 de julio de 1938.