El centenario de la muerte de Gaudí es una de las mejores excusas para sumergirse en el universo creativo del arquitecto a través de sus edificios más emblemáticos, sobre todo en Barcelona, donde se encuentran sus obras más representantivas. Y también con una perspectiva más relajada y apacible, con la que saborear el legado del genio del modernismo catalán.

¿Por qué no descubrir sus edificios desde una terraza con las mejores vistas de la ciudad, con una copa en la mano? O quizá mejor, saboreando algún plato que nos traslade a la década de 1926.

Las posibilidades son muchas, y no falta la imaginación.Seguir leyendo...