Una “cuidada” selección de obras del pintor Rufino Tamayo (1899-1991), que pertenecen al acervo del Museo Tamayo que fundó el artista oaxaqueño y a colecciones privadas, una colectiva de más de cien obras de 60 artistas nacionales y extranjeros y una intervención de la peruana Fátima Rodrigo (1987). Éstas son las tres exposiciones, abiertas desde ayer, con las que el Museo Tamayo festeja sus 45 años de vida; “propuestas que dialogan entre el pasado histórico, la cultura popular y los géneros clásicos del arte”.

Tamayo Horizontes, que se exhibirá hasta el 20 de septiembre, rinde homenaje a quien fue una figura capital en la pintura mexicana del siglo XX. Ante el eclipse.

Arqueologías del arte en México echa luz a la producción de artistas que residieron en la CDMX entre 1981 y 1991; es decir, entre la inauguración del museo y el fallecimiento de Tamayo. Y la instalación Con todo y mi tristeza, que estará en el patio central del museo hasta el 27 de septiembre, busca estimular la participación activa de los visitantes.