Julian Barnes: el maestro de la memoria que conquista el Princesa de Asturias y cierra su carrera

Galardonado esta mañana con el prestigioso Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026, el célebre escritor inglés Julian Barnes se une a un selecto club de autoras y autores reconocidos con este galardón. Entre otros, Paul Auster (2006), Leonardo Padura (2015), Siri Hustvedt (2019), Anne Carson (2020), Emmanuel Carrère (2021), o Haruki Murakami (2023).
Es que Barnes, de 80 años, es uno de los puntales de la literatura inglesa contemporánea. Ganador también del Premio Booker 2011 por El sentido de un final, ha hecho una literatura en la que, con agudeza y elegancia, ha explorado las fragilidades de la memoria, la complejidad del amor, la identidad y la relación entre arte y poder.
Hay que agregar que es uno de los puntales del llamado “British Dream team” junto a Kazuo Ishiguro, Hanif Kureishi, Vikram Seth, Graham Swift y el fallecido Martin Amis, quienes fueron publicados en castellano por el editor Jorge Herralde, a través de la casa Anagrama.Barnes debutó en 1980 con Metroland, que le valió el Premio Somerset Maugham, y rápidamente se consolidó como una voz imprescindible del panorama literario británico. Miembro destacado del grupo reunido en el célebre número de Granta de 1983, su obra combina experimentación formal, humor sutil, profundidad filosófica y una prosa de extraordinaria precisión.
Francófilo confeso, traductor y ensayista, sus libros indagan en la inaprensible naturaleza de la verdad y la fragilidad de los recuerdos, temas que recorren toda su trayectoria. Libros para una trayectoriaEntre su extensa bibliografía destacan varios títulos que definen su maestría.
El loro de Flaubert (1984), uno de sus más celebrados, oscila entre la novela y el ensayo para narrar la obsesión de un médico viudo con el autor francés. Divertido, profundo y lleno de potencia literaria, incluye cronologías contradictorias de Flaubert y se erige como obra clave de la novela posmoderna.
Esta obra lo lanzó a la fama y le valió su primera nominación al Booker. También Hablando del asunto (1991) explora un triángulo amoroso en el que los protagonistas ofrecen sus versiones directamente al lector, cuestionando la objetividad de los relatos personales.
Barnes revisitó a estos personajes en Amor, etcétera, demostrando su interés por la evolución de las relaciones a lo largo del tiempo. Otro volumen muy destacado es Arthur & George (2005), su novela más extensa y una de las más populares en Reino Unido, se basa en hechos reales y sigue la defensa de un abogado parsi injustamente acusado, con Sir Arthur Conan Doyle como protagonista.
Nominada al Booker, destaca por su rigor histórico y su capacidad para entrelazar biografía y ficción. Por supuesto, El sentido de un final (2011), que le otorgó finalmente el Premio Booker.
Esta novela breve y poderosa gira en torno a un diario perdido de la juventud que obliga al protagonista a replantear su pasado. Con ecos de la propia biografía del autor —incluida su amistad con Martin Amis—, sintetiza lo mejor de su prosa: elegancia, melancolía y una aguda reflexión sobre la memoria.
Una de las más recientes, La única historia (2018) es otra de sus novelas más conmovedoras y profundas sobre el amor y la memoria. Ambientada en los años sesenta, narra la relación entre Paul, un joven de 19 años que regresa a casa de sus padres para las vacaciones de verano, y Susan Macleod, una mujer casada de 48 años, ingeniosa, inteligente y con problemas con la bebida.
Lo que comienza como una aventura apasionada en un club de tenis marca para siempre la vida de Paul, quien décadas después evoca esa “única historia” de amor, confrontando los momentos de dicha y los dolorosos que vinieron después. La novela, sutil, demoledora y bellísima, refuerza su maestría en explorar los vericuetos emocionales con una prosa elegante y una estructura narrativa en tres partes que evoluciona con el protagonista.Entre el cáncer, las despedidas y los girosEn 2026, Barnes ha sorprendido con dos publicaciones: la primera, un ensayo llamado Mis cambios de opinión (Anagrama).
En la que a partir del hecho de recordar, de la memoria y sobre todo, cómo las ideas propias pueden ser tan maleables como arena en las manos, reflexiona: “Parece sencillo. ‘He cambiado de opinión’. Sujeto, verbo, predicado: un acto claro, puro, sin adjetivos ni adverbios que vengan a enmendar o atenuar nada.‘No, no pienso hacer eso: he cambiado de opinión’ suele ser una afirmación irrefutable.
Implica la existencia de poderosos argumentos que aducir en caso de necesidad...El mundo, por desgracia, puede decantarse por la incoherencia, pero nosotros no”.La segunda es su nueva novela, Despedidas, con la que ha anunciado su retiro de la actividad literaria. “Uno tiene la sensación de haber tocado sus propias melodías”, explicó a la BBC. “Mientras escribía este libro, pensaba: ‘Este parece el último libro, y así debería ser’”.¿Extrañará escribir ficción? ”Lo echaré de menos, pero al mismo tiempo sería una tontería hacerlo si no lo hiciera con plena convicción... Creo que es simplemente la decisión correcta”.
Y consultado si Despedidas es una buena novela para cerrar la cortina, indicó: “Creo que sí. Eso espero”.Por supuesto, influye el estado de salud de Barnes, a quien el 2020 le fue detectado un raro tipo de cáncer de sangre.
Pero en lugar de sentir ira o miedo, Barnes experimentó una extraña calma; afrontó la enfermedad con lo que él llama su “interés de novelista”.“Me encanta hablar con los médicos, los especialistas y las enfermeras. Te clavan las agujas en el brazo y te sacan litros de sangre”, expresó a la NPR. “Es muy interesante.
Aunque, como muchas cosas, se vuelve un poco tedioso después de sacarte medio kilo de sangre por trigésima cuarta vez”.Despedidas se encuentra justamente ya disponible en las librerías nacionales vía Anagrama.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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