VILLA URQUIZA.— En medio de las crecientes dudas sobre la continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sumó un nuevo elemento a las especulaciones internas. El lunes por la noche llevó a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, a una cena con el bloque de diputados libertarios en un restaurante de sushi de Villa Urquiza.

El encuentro se llevó a cabo en Unaghi, sobre la calle Olazábal, y contó también con la presencia del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Según reconstruyó La Nación, Pettovello escuchó a los legisladores, habló sobre la gestión y compartió un momento distendido. “Fue para que se conozcan y puedan conversar”, explicaron fuentes del espacio.

La presencia de Pettovello no pasó inadvertida. La ministra aparece en las conversaciones internas como eventual reemplazante de Adorni, cuya situación se complicó en las últimas semanas.

El jefe de Gabinete solicitó su incorporación al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias previsto en la “Ley de Inocencia Fiscal”, trámite que también llevó a cabo su esposa, Bettina Angeletti. Aunque Pettovello transmite que no tiene interés en ocupar la Jefatura de Gabinete, su nombre circula con fuerza. “Lo contiene a Javier”, repiten quienes conocen el vínculo de confianza que mantiene con el Presidente.

En las especulaciones también aparece el canciller Pablo Quirno, cercano a Karina Milei. Existe asimismo un antecedente institucional: el Decreto 130/2026 estableció que, en caso de ausencia del jefe de Gabinete, la primera en reemplazarlo sería la ministra de Capital Humano.

Solo en caso de imposibilidad asumiría el titular de Defensa, Carlos Presti. Durante la cena, Pettovello fue consultada por la salida de su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, y explicó que su desplazamiento no estuvo vinculado al crédito hipotecario obtenido en el Banco Nación, sino a la falta de información previa sobre esa operación.

Mensaje político: “Milei 2027” La reunión también tuvo un fuerte contenido político. Karina Milei transmitió un mensaje de disciplina interna y alineamiento electoral: “Todos somos un mismo equipo y la prioridad es la reelección de Milei”, insistió.

La consigna fue interpretada como una advertencia preventiva frente a posibles disidencias. El mensaje cobró relevancia en momentos en que Patricia Bullrich inició a marcar matices respecto de algunas decisiones del Gobierno, como el pedido de que Adorni presente “inmediatamente” su declaración jurada y su negativa a acompañar el rechazo del pliego de la jueza María Verónica Michelli.

Aun así, dos legisladores identificados con Bullrich —Damián Arabia y Silvana Giudici— participaron de la cena sin sobresaltos. “Todos amigos”, resumió uno de los asistentes. El trasfondo, no obstante, parecía más preciso: rumbo a 2027, hay espacio para la convivencia, pero poco margen para las diferencias.