Imagínate que tu suelo pélvico es como una hamaca que sostiene todo lo que hay en tu pelvis. Si esa hamaca se afloja, las cosas empiezan a complicarse: aparecen esas molestas pérdidas de orina al reírte o estornudar, y el placer en la intimidad disminuye.

Por suerte, existe un gimnasio en miniatura y súper discreto que puede ayudarte a fortalecer tu suelo pélvico de forma muy sencilla, las famosas bolas chinas. Aunque se les conoce mucho en el mundo erótico, hoy en día son un objeto terapéutico clave en la fisioterapia.

Son pequeñas esferas que se introducen en la vagina y que funcionan gracias a un truco genial: llevan otra bolita más pequeña y pesada suelta en su interior. Al caminar o moverte, esa bola interna choca contra las paredes de la esfera exterior lo que genera una vibración que despierta tus músculos.

Más noticias ¿Por qué los vibradores se llamaban consoladores? Depilación y periodo: cómo sobrevivir a la camilla sin morir en el intento Cómo funciona este gimnasio portátil dentro de tu cuerpo El secreto de estos dispositivos está en la gravedad y en la física más simple.

Cuando te pones de pie con ellas, las esferas tienden a caer por su propio peso. Tu cuerpo, que es sumamente inteligente, reacciona de inmediato contrayendo los músculos de forma automática e inconsciente para evitar que se salgan.

Es lo que en medicina se conoce como biofeedback: estás haciendo pesas con tu musculatura íntima casi sin darte cuenta. Al entrenar de forma regular, el flujo sanguíneo mejora, la lubricación aumenta y se obtienen resultados sorprendentes, como la disminución de las pérdidas de orina, en un periodo de entre 8 y 12 semanas, como consta en Suelo Firme.

Las bolas chinas actúan como un gimnasio portátil para tonificar la musculatura íntima con el mínimo esfuerzo. Foto: FreePik Quiénes pueden usarlas y en qué momentos de la vida Este entrenamiento es apto para diversas etapas, pero siempre requiere prestar atención a las señales del cuerpo: Después del parto: El suelo pélvico se debilita muchísimo luego de dar a luz.

Las esferas son una gran opción para recuperar la fuerza y la firmeza, pero es obligatorio esperar a que un fisioterapeuta especialista haga una valoración de tu caso. Durante la menopausia: La caída de los estrógenos hace que los tejidos pierdan elasticidad y calidad.

Usarlas ayuda a mantener la zona en forma y previene problemas mayores. Como prevención: No necesitas tener síntomas o molestias para empezar a cuidarte.

Mantener el tono muscular previene la incontinencia y mejora la sensibilidad sexual a cualquier edad. El uso terapéutico de estas esferas ayuda a frenar las pérdidas de orina y a acelerar la recuperación postparto.

Foto: FreePik La guía para usarlas bien y sin mitos “Las bolas chinas son una herramienta maravillosa en el fortalecimiento del suelo pélvico, pero no hacen milagros solas ni son para todo el mundo”, advierte la sexóloga July Ruiz. La especialista señala que el momento adecuado para introducirlas es cuando la debilidad es pequeña, funcionando como la guinda del pastel al final de un tratamiento.

Para lograr resultados reales, deben combinarse con ejercicios posturales, abdominales hipopresivos o los clásicos ejercicios de Kegel. Ruiz explica también que tener una musculatura íntima tonificada tiene un impacto directo y muy positivo en las relaciones sexuales.

Al mejorar el flujo sanguíneo y aumentar instantáneamente los niveles de lubricación natural, las esferas facilitan la posibilidad de alcanzar orgasmos mucho más regulares, intensos y placenteros, transformándose en el aliado perfecto para disfrutar al máximo de la intimidad a cualquier edad. Fortalecer el suelo pélvico con estos dispositivos mejora la lubricación natural y potencia el placer sexual.

Foto: FreePik Asimismo, la regla de oro del entrenamiento íntimo es muy clara, jamás debe aparecer dolor al usarlas. Si quieres saber si estás progresando, un truco sencillo es tirar suavemente del cordón mientras contraes la zona, si logras retenerlas en el interior, vas por un excelente camino.

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