El Papa León XIV visitó el centro penitenciario Brians 1 en Barcelona donde les expresó a los presos que “el pasado no condena el futuro”, en un discurso en el que les instó a no flaquear y subrayó que “los errores de la vida no determinan la identidad de una persona”. “El pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones”, expresó el Papa a unos 80 presos y destacó que el hecho de “ser humano y ser cristiano” no consiste en “no equivocarse”, sino en tener la capacidad de “convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar”. Discurso en centro penitenciarioEn su segundo y día en Barcelona, el pontífice instó a los reos a creer en las nuevas oportunidades incluso cuando les venga “la tentación de sentirse menos” o piensen “que no vale la pena seguir”, defendiendo que los fallos que una persona pueda haber cometido no tienen por qué definir quién es.

Luego de dedicar unas palabras de saludo en catalán a todos los presentes, el Papa pasó al castellano para recordar que “los errores de la vida no determinan la identidad de una persona”. No obstante, expresó que, en ocasiones, “el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino”.

Recurrió a una cita de su reciente encíclica, “Magnifica Humanitas”, en la que analiza los desafíos actuales para las personas y la sociedad ante el auge de la Inteligencia Artificial, y recordó que “todo ser humano es digno por el mero hecho de haber sido querido, creado y amado por Dios”. Y destacó que su “amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho”.

Escucha testimonios El Papa escuchó el testimonio de dos reclusas, Montse y Josefina. La primera contó cómo se había enfrentado al “silencio de Dios”, sobre todo a raíz de la muerte de su hijo. “He peleado mucho con él, y me ha costado la vida entender que Dios no es el culpable”, expresó Montse, contando a continuación la peculiar manera con la que consiguió superar sus dificultades para dormir: “Padecía hace mucho tiempo de un insomnio severo, que no tenía solución ni medicada e internada en un hospital.

Una noche, cogida de una cruz, pude dormir”. Mientras que Josefina relató que había crecido en una familia creyente, pero su fe se tambaleó luego de el accidente que tuvo su hijo.“He sido muy impulsiva y desde mi impulsividad solía cuestionar a Dios.

Pedirle explicaciones por todo. Le cuestiono a veces todo, pero nunca tanto como el accidente que tuvo mi hijo”, contó.

No obstante, el hecho de que su hijo lograra sobrevivir fue para Josefina “un milagro”. Posteriormente, León XIV acudió a la Abadía de Montserrat para rezar el rosario con la comunidad benedictina y cantar el Virolai, un himno catalán.

Allí pidió renunciar a “las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias”. Asimismo, indicó que “aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la esperanza y la paz” Más tarde, el pontífice visitará la iglesia de Sant Agustí del Raval.

Su jornada concluirá con una Santa Misa en la Basílica de la Sagrada Familia y la inauguración de la Torre de Jesucristo. Mañana el Papa se trasladará a la isla de Gran Canaria. ​LJ