La primera presentación del programa de verano de la joven pianista María Hanneman (2006) fue en Saltillo, con la Orquesta Filarmónica del Desierto, donde interpretó Rhapsody in Blue, de George Gershwin.La mexicana vuelve durante el receso de sus estudios en el Centro Superior de Música Katarina Gurska, en España. Después de año y medio, “es bonito regresar.

La verdad estoy muy feliz, emocionada y agradecida con esta oportunidad. Quise tomarme un descanso de los conciertos para concentrarme en mis estudios de la universidad, pero hablando con mi maestra y con mis papás decidimos que era hora de regresar porque extrañaba los escenarios de mi país”.Las presentaciones de María Hanneman en México serán durante junio y julio, asimismo de participar en agosto en la grabación de piezas de Manuel M.

Ponce para la Ponce Project Music Foundation, en Houston Texas. Su primer año de estudios en MadridVienes con un amplio programa de verano.

¿Cómo te has preparado para estas presentaciones?Es un trabajo de meses antes, de mucho estudio y clases. También me he preparado mentalmente para todo lo que viene, y emocionalmente.

Va a ser un verano bastante pesado, pero la verdad es muy emocionante porque al final estoy haciendo lo que me gusta y tocando en escenarios, que es lo que más me gusta. ¿Cómo te ha ido en España?

Muy bien, la verdad, muy contenta. Ya terminé mi primer año de licenciatura, me faltan tres y pues la verdad me la estoy pasando muy bien.

Antes de entrar yo estaba muy nerviosa por el hecho de que es la universidad, pero todos me decían que es la mejor etapa y yo al principio no les creía, pero ahora sí, porque la estoy pasando muy bien y estoy aprendiendo mucho. ¿Cómo te ha enriquecido tus presentaciones?Me han enseñado a conectar con el público y con el piano.

Mi maestra siempre me dice que el piano y yo somos uno y nadie nunca nos va a separar porque al final es nuestra profesión y es lo que amamos en la vida. Eso siempre me motiva mucho y me gusta que me lo digan porque es cierto.

En general nos están ayudando mucho a prepararnos para dar conciertos y no tener miedo a tocar en público. Pero eso ya lo dominas bastante bien… Sí, pero sí me sigo poniendo nerviosa, la verdad.

Pero ya estando ahí, se te olvida que hay más gente y que nada más eres tú y el piano. ¿Sientes que tú y el piano son uno?

Sí, la verdad sí. Siento que nadie nunca me va a poder separar del piano porque es mi vida entera, y yo creo que sin el piano no tendría idea de quién sería hoy.

¿Cómo te sientes cuando tocas con orquesta? Sé que es un poco obvio lo que voy a decir, pero cuando estás con una orquesta no estás sola en el escenario y me siento cuidada.

Cuando estoy sola tiene la ventaja de no tener que preocuparme de no entrar con la orquesta o de estar dispareja (risas), pero la verdad que tocar sola y con orquesta me encanta porque cada experiencia se disfruta. El proyecto dedicado a Manuel M.

PonceParticipas el 27 de junio en el Festival Piano City Madrid, en España. Es un recital y estoy muy emocionada porque desde hace varios años lo había visto y mis amigos me habían platicado de eso, pero como que no le había hecho tanto caso.

Cuando me invitaron a ser parte me emocioné. Voy a tocar un repertorio bastante variado: Beethoven, Chopin, Rajmarinov, Granados, Ponce y Arturo Márquez porque me encanta tocar fuera de mi país y llevar música de mi país a Europa.El 17 de agosto tendrás una grabación con piezas de Manuel M.

Ponce, ¿qué representa participar en este proyecto?Pues la verdad, súper bonito, porque yo ya había colaborado con la Ponce Project Music Foundation. Siento que luego como que a la gente se le olvida la música mexicana, como que todos están muy metidos en Mozart o Chopin, así que esta fundación está ayudando a que la gente pueda abrir más el panorama de la música, y la verdad que ser parte de estas grabaciones me emociona mucho porque Ponce es uno de mis compositores favoritos y trabajar con esta fundación es un honor.

¿Tienes algún sueño pendiente en lo profesional?Sí, de hecho tengo dos: tocar con la Filarmónica de Berlín y tocar con Gustavo Dudamel. Creo que esas son mis metas más grandes hasta ahora.