AZUL.— En medio de las versiones que indican que Sebastián Villa puede volver a Boca en este mercado de pases, el colombiano llevó a cabo un enigmático posteo que alimenta las expectativas en torno a La Bombonera pensando en un segundo semestre con la obligación de consagrarse campeón en el Torneo Clausura de la Liga Profesional y/o en la Copa Sudamericana. El jugador colombiano, de enorme presente en Independiente Rivadavia, subió una foto suya con un corazón azul y otro amarillo, junto a emojis que denotan expectativa.

Horas antes, el club mendocino había negado haber mantenido contactos formales con Boca para establecer una negociación por el delantero. "Nosotros, particularmente los dirigentes, con Boca no hemos hablado nunca , jamás.

Desconozco si se comunicaron directo con el jugador, lo cual sería raro, pero no me sorprendería", había afirmado Agustín Vila, directivo de la "Lepra" e hijo del presidente, Daniel Vila. "Va a ser difícil retenerlo, es un jugador ganador y muy importante para nosotros.

El presidente expresó el otro día que salía U$S 10.000.000 . Pasaron muchos campeonatos y Boca se dio cuenta de que había dejado ir al mejor jugador que tenían en ese momento", había agregado, en diálogo con Planeta Boca.

Independiente Rivadavia no aceptará jugadores como medio de pago En la eventualidad de que Boca decida avanzar por Villa, el cuadro del Parque General San Martín no tiene pensado aceptar jugadores como parte de pago. "Con Sebastián hicimos una apuesta en su momento, puso lo que había que poner para traerlo, rindió cuentas en la Justicia y ahora resulta que todos se acuerdan de que existía Sebastián", advirtió Agustín Vila.

El cupo, un problema a resolver Antes de aceptar la propuesta para dirigir a Boca, Rodolfo Arruabarrena tuvo largas charlas con Juan Román Riquelme . Hablaron en profundidad sobre el proyecto deportivo: el plantel que encontrará a su regreso luego de una década y los refuerzos que necesitará para pelear en serio en el segundo semestre.

Arriba de la mesa ya resaltan varios nombres fuertes. Pero antes de avanzar, hay un problema concreto que resolver.

Hoy por hoy, el cupo de extranjeros está al límite y eso condiciona cualquier movimiento en el mercado. Con Agustín Marchesín todavía en plena recuperación de su grave lesión de rodilla (le quedan varios meses por delante) y Leandro Brey sin terminar de afianzarse, la dirigencia azul y oro salió a buscar arquero.

Dos nombres están en carpeta: Sergio Rochet, de Inter de Porto Alegre, y Álvaro Montero, de Vélez. Uno uruguayo, el otro colombiano.

Colombianos también son otros dos apuntados por el Xeneize para reforzar puestos sensibles del campo de juego. El primero es Jhohan Romaña , defensor central de San Lorenzo que ya interesó en ventanas anteriores.

El segundo, el caso más resonante, es Sebastián Villa: pasado bostero, presente inmejorable en Independiente Rivadavia y un posible regreso que genera sensaciones encontradas por las rispideces de su salida y el posterior acercamiento a River. El único que no representa un problema de cupo es Romaña, quien se nacionalizó argentino para beneficio del Ciclón.

El resto sí lo son, y ahí está el nudo de la cuestión. En el plantel actual de Boca figuran el español Ander Herrera, los chilenos Carlos Palacios y Williams Alarcón (había iniciado el trámite para obtener la ciudadanía argentina), el paraguayo Ángel Romero (Adam Barreiro también se nacionalizó) y los uruguayos Edinson Cavani y Marcelo Saracchi, que se reincorpora luego de concluir su préstamo en Celtic.

La intención del conjunto de La Ribera es desprenderse de más de uno de ellos. Palacios, con escaso protagonismo en el último ciclo de Claudio Úbeda , y el recién retornado Saracchi tienen las puertas de La Bombonera abiertas para marcharse.

Pero el análisis no se detiene ahí: tampoco se descarta que haya conversaciones con otros extranjeros de la institución para revisar sus situaciones, como es el caso de Cavani, hace tiempo entre algodones por un problema lumbar, y Alarcón, de actuaciones discretas y poco rodaje en el 2026. El mercado está por abrirse y el Vasco necesita espacio para construir su equipo.