Murió la actriz y directora Beatriz Matar

RESISTENCIA.— El ámbito de las artes escénicas nacionales despide a una de sus creadoras más comprometidas. La Asociación Argentina de Actores y Actrices confirmó este martes el fallecimiento de la actriz, directora, dramaturga y docente Beatriz Matar a los 84 años, ocurrido en Buenos Aires .
Con una extensa trayectoria en cine, teatro y televisión, su nombre quedó grabado en la historia cultural del país por su activa participación en Teatro Abierto, el emblemático movimiento que desafió desde los escenarios a la última dictadura militar. Formación y primeros pasos en la escena nacional Nacida en Buenos Aires el 22 de diciembre de 1941, Beatriz Matar consolidó su vocación artística en las aulas de la Escuela Nacional de Arte Dramático.
En ese espacio formativo absorbió las enseñanzas de maestros fundamentales de nuestro teatro como Augusto Fernandes y Juan Carlos Gené, compartiendo banco de estudios con figuras que marcarían las décadas siguientes, entre ellos Luis Brandoni y Susana Rinaldi. Su debut profesional se dio en la puesta de "Vidas privadas", marcando el inicio de un camino actoral que sumaría títulos memorables de la dramaturgia local e internacional como "Lo que no fue", "El sirviente", "Viet Rock", "Fuego en el rastrojo" y la icónica "Cien veces no debo".
Su talento la llevó a ser convocada como integrante e invitada de la Comedia Nacional y de la compañía Gente de Teatro Asociada, donde trabajó bajo las directivas de directores de la talla de Orestes Caviglia y Agustín Alezzo. Asimismo, en el marco del Grupo de Repertorio, entabló sólidas colaboraciones artísticas con referentes indiscutidos como Hedy Crilla, Lito Cruz, Federico Luppi, Selva Alemán y Chela Ruiz.
Su paso por las pantallas y el reconocimiento de la crítica La versatilidad de Matar trascendió rápidamente las tablas del teatro independiente para expandirse hacia los medios audiovisuales. En la pantalla chica, su presentación inicial tuvo lugar en el ciclo "Nosotros", emitido por Canal 13 bajo la dirección de Carlos Gorostiza, compartiendo elenco con figuras estelares como Cipe Lincovsky, Alberto Argibay, Héctor Pellegrini y Lydia Lamaison.
Posteriormente, formó parte de programas que definieron la época de oro de la ficción televisiva nacional, tales como "Rompecabezas", "El teatro de Jorge Salcedo", "Historias de jóvenes", "El teatro de Norma Aleandro", "Teatro 13" y "Los doce del signo". Asimismo, demostró sus condiciones como guionista y adaptadora en el recordado formato "Alta Comedia".
En el plano cinematográfico, dejó su impronta en largometrajes fundamentales del cine argentino. Su labor en "Pajarito Gómez - una vida feliz" le valió el reconocimiento de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina, que la distinguió con el Premio Cóndor de Plata a la mejor actriz de reparto.
Su filmografía incluyó también participaciones en películas como "Tres veces Ana", "Racconto", "Los jóvenes viejos", "Todo sol es amargo", "El impostor" y "La mano en la trampa". El hito de Teatro Abierto y el compromiso como bandera Si un hecho definió el perfil ético y estético de Beatriz Matar, fue su activa militancia cultural en los momentos más oscuros del país.
En 1982, se sumó decididamente a las filas de Teatro Abierto, el movimiento estético que se transformó en un canal fundamental de resistencia frente a la censura y el autoritarismo de la última dictadura. En ese contexto de extrema complejidad, Matar asumió la dirección de la obra "Oficial Primero".
La propuesta artística apeló al lenguaje del absurdo para construir una metáfora punzante que denunciaba de manera directa la complicidad del sistema judicial frente a las desapariciones forzadas de personas, consolidando su lugar en la historia como una persistente defensora de los derechos humanos y la libertad de expresión. Como directora, también dejó registros memorables en las salas oficiales, destacándose sus montajes de "Miserias y terrores del Tercer Reich" y el clásico "Tartufo" en las salas del Teatro General San Martín.
Dramaturgia, docencia y el valor de la resiliencia A lo largo de su vida, Matar volcó sus inquietudes en la escritura, legando una producción que supera las veinte piezas teatrales, representadas tanto en escenarios nacionales como internacionales . Entre sus títulos más recordados se encuentran "La amante de Lawrence", "La condición erótica", "Muero por ella", "Como en un tango", "Temporada de silencio" y "Los helicópteros no existen", esta última declarada de interés para adolescentes por el organismo internacional UNICEF.
La transmisión de sus conocimientos fue otra de sus grandes pasiones. Dedicó décadas de labor a la docencia a través de cátedras y talleres independientes.
En el año 1997, sintetizó sus concepciones metodológicas y pedagógicas en el volumen "La tarea de ser actor", un texto de consulta permanente para las nuevas generaciones de intérpretes. En el año 2006 debió afrontar duros reveses en el plano personal, luego de padecer severas secuelas físicas por
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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