La compra récord de divisas no impacta completa en las reservas netas del BCRA

SANTA FE.— Desde el inicio de 2026, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha mantenido una dinámica agresiva de intervención en el mercado de cambios, logrando cifras de acumulación que no se veían en años. Según los últimos datos de junio, l a entidad monetaria ha alcanzado un total de US$ 10.029 millones en compras acumuladas durante el transcurso del año.
Esta aceleración en la adquisición de divisas busca consolidar la recuperación de las reservas; no obstante, surge un interrogante clave en el ámbito económico: ¿por qué las reservas netas (dólares "crocantes" que no dependen de una deuda del BCRA) no crecen al mismo ritmo que las compras diarias? Según el análisis de Maximiliano Gutiérrez para el Ieral/Fundación Mediterránea , aunque la variación acumulada de reservas en 2026 es positiva en unos 2.400 millones de dólares, existen "agujeros negros" financieros que limitan una capitalización mayor.
Los principales motivos por los cuales el crecimiento de las reservas netas se ve contenido son: Pagos de deuda del Sector Público : Este es el factor de mayor peso, con una salida acumulada a mayo de 7.585 millones de dólares destinados a organismos internacionales, bonos y otros compromisos. Obligaciones del propio BCRA: El pago de instrumentos como el Bopreal y compromisos con el BIS (Banco de Pagos Internacionales) representaron una erogación de 2.850 millones de dólares.
Otros factores: Menores impactos por encajes (-384 millones) y variaciones en la valoración de activos como el oro y el yuan, que aunque aportaron positivamente (912 millones), no logran revertir la magnitud de los pagos de deuda. Entre reservas y pesos Hacia finales de mayo y principios de junio de 2026, las reservas netas (dólares propios del BCRA que no tienen contraparte contable, como el swap chino, los DEG del FMI o créditos del BIS) han logrado salir de terreno negativo, situándose en torno a los 3.900 millones de dólares , luego de haber tocado un piso de -1.900 millones en febrero.
Proyecciones más ambiciosas del gobierno (más allá de las ya cumplidas metas formales con el FMI ) apuntan a compras este año por entre US$ 17.000 y 24.000 millones si el ritmo se mantiene. Pero es una complicación inédita por la emisión de pesos para hacer las adquisiciones, en tanto la economía interna no demande circulante.
"La demanda de dinero -advirtió Gutiérrez- todavía no termina de aparecer, por lo que la emisión de pesos asociada a la compra de divisas debió ser esterilizada. En los hechos, la acumulación de reservas se está dando contra deuda pública en pesos, lo que marca el desafío de avanzar hacia una remonetización efectiva de la economía".
Esa demanda de pesos sería uno de los motores para reactivar la economía interna , lo que por ahora no sucede. El gobierno enfrenta el dilema de comprar divisas, viajar en un año que promete una balanza comercial positiva de unos US$ 20 mil millones, y no poder “bajar” beneficios a la micro por la desconfianza. “ La gente se siente segura comprando dólares .
Para eliminar las crisis de balanza de pagos, hay que fortalecer la moneda nacional y el crecimiento. Lo que queremos es que los recursos estén en Argentina”, expresó Ricardo Arriazu en el encuentro de Camarco en la Rural porteña.
En Construyamos Litoral, un encuentro previo de Camarco en Rosario , el ex presidente de la Comisión Nacional de Valores y titular del Banco de Tierra del Fuego, Adrián Cosentino, expresó que la Argentina sigue generando “activos externos” por unos US$ 25 mil millones este año. Plata que se va al colchón a pesar de la inocencia fiscal, y que no se traduce en financiamiento para la actividad económica. “ El swap de Estados Unidos está vigente, son US$ 20.000 millones, pero la gente no le da valor porque cree que si cambia el Gobierno el swap se va”, aseveró Arriazu.
Recordó que Argentina fue defaulteadora serial, y que las promesas de Milei tienen por delante la elección del próximo año. Caputo gestiona horizontes Ante la incertidumbre, Luis Caputo se centra en mantener la disciplina macroeconómica (fiscal, monetaria y cambiaria) a costa de la actividad, para generar confianza financiera; pero necesita reactivar (industria, comercio y construcción siguen postergados) sectores que generen empleo y mejores salarios.
Su estrategia enfatiza que, a diferencia de ciclos previos, la economía fuerte “se llevará puesta a la política”, con Milei proyectado como ganador cómodo y un 2027 de alto crecimiento. Caputo prioriza el equilibrio fiscal para bajar inflación, que tendrá un nuevo escalón hacia abajo esta semana.
Planea seguir bajando impuestos distorsivos a medida que crezca la economía, pero enfrenta en lo inmediato la baja recaudación que tiene en vilo a gobernadores e intendentes de todos los colores políticos. El ministro pronostica que los próximos 18 meses (desde abril 2026) serán los mejores en décadas , con 2027 como el año de mayor expansión del mandato.
Pero mientras el panorama electoral acecha, planea no volver a los mercados
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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