Toma de rehén: comisario narra los minutos de tensión antes de disparar al sospechoso - Policiales

Un intento de feminicidio frustrado fue lo que tuvo lugar en el comedor San Blas de la ciudad de Concepción, cuando un hombre armado con un cuchillo tomó como rehén a una trabajadora del lugar durante tres horas, según describió el fiscal interviniente, Pablo Zárate. El hombre en todo momento tuvo a su víctima agarrada del cabello con la mano izquierda, mientras que con la mano derecha sostenía el cuchillo apoyado por el cuello de la mujer, hasta que esta pudo escapar de su captor, momento en el que el victimario hirió a la mujer e intentó herir a uno de los agentes intervinientes, y este disparó contra el mismo, produciendole una herida en la cabeza, por lo que fue derivado a terapia intensiva del Hospital de Concepción.
El comisario que disparó al sospechoso es el propio jefe de investigaciones de Concepción, Jorge Vidallet, quien explicó todo lo que sucedió en entrevista con Periodísticamente, de ABC Cardinal 730 AM, ya que cuando recibieron el llamado de auxilio fue por un asalto con toma de rehén. “Por suerte en la zona periférica había varios policías quienes ya rodearon el lugar y esta persona a todo el mundo exigía que nadie se acerque, que no haya filmación, que no haya nada, absolutamente nada y aún no había ni un pedido. Tratamos por todos los medios, inclusive habíamos convocado a personas allá cercanas a él, familiares, esta señora con quien vivió casi 20 años, un señor que se prestó también para tratar de ver si podía esta persona desistir su opción de tomar alguna determinación contra su rehén”, indicó.
Insistió en que en todo momento trataron de convencer al sospechoso a fin de persuadirlo y que libere a la rehén, pero el secuestrador mantuvo tensión en todo momento durante las conversaciones, asimismo de realizar pedido incoherentes. Entre los pedidos incoherentes, solicitó que un representante de la Embajada de Estados Unidos se presente en el lugar para comentarle “algo que va a pasar”, o que tenía heridas por estar expuesto a elementos radiactivos, o que le llame el Presidente de la República, Santiago Peña.
Independientemente a las incoherencias, tanto el fiscal, como el comisario, coincidieron en que el hombre conocía a su víctima y tenía una obsesión con la misma, ya que encontraron una carta en su moto donde se despedía de la rehén. “Había una carta de despedida donde él se despide ya de todos y se despide de la rehén, y dice que lastimosamente esta determinación va a tomar, también se despide de su padre. Tenemos una carta que escribió en un cuaderno con la fecha de hoy, donde decía que estaba decidido a acabar con la vida o con su vida”, precisó.
A pesar de que le insistieron en que no se haga daño, ni dañe a la mujer, el hombre insistió en no entregarse. El comisario contó que en la carta de despedida decía que tenía inclusive hijos con María Liz, la víctima, a lo que la mujer respondió que conocía al sospechoso, pero negó tener vínculo alguno más allá de ser un cliente asiduo al lugar. “Era un obsesivo, no sé qué es el cuadro clínico psicológico ahora, pero evidentemente él presentaba cierta obsesión compulsiva hacia esa persona”, indicó el jefe policial.
Vidallet contó que estaban entre seis y siete personas adentro del local negociando con el sujeto y que la rehén se liberó y corrió, momento en el que los agentes intentaron intermediar, ya que había una barra que los separaba, por lo que al intentar interceptar al sospechoso, fue cuando este hirió a la víctima e intentó herir al comisario, y al estar cerca e intentar herir otra vez al comisario, este reaccionó, sacó su arma reglamentaria y le disparó en la cabeza. “El reporte médico dice que tiene rotura del globo ocular y desprendimiento de masa encefálica. En cuanto su estado es crítico y los doctores creen que no pueda sobrevivir”, explicó.
La mujer recibió una herida profunda en el brazo, por lo que fue también derivada a un centro de atención médica. El comisario aseveró que lo que le motivó en todo momento a reaccionar como lo hizo fue salvar a la víctima, que es su principal objetivo como policía.
Explicó que el arma que uso el hombre es un cuchillo de mesa muy grande y por lo que vio, estaba recién afilado. El comisario Vidallet tiene más de 28 años de servicio, por lo que ya pasó varios enfrentamientos y situaciones de tensión, pero expresó que es la primera vez que le tocaba una situación con toma de rehén.
Contó que recibió el entrenamiento en la academia de la Policía Nacional y posteriormente en las Fuerzas Especiales, pero es muy diferente el peligro que se corre en una situación real, lo cual en un ejercicio controlado muchas veces no se da. “Nosotros sabemos bien que caminamos en una línea delgada entre la libertad y la vida”, concluyó.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.