La indignación crece entre los asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS), como está ocurriendo también entre los usuarios de hospitales dependientes del Ministerio de Salud Pública (MSPBS), ante la creciente dificultad para acceder a estudios de diagnóstico. En el caso de la previsional, existe un aporte mensual que debería garantizar el buen servicio.

A través de denuncias realizadas a ABC y redes sociales, aportantes han alzado su voz para denunciar que los servicios tercerizados —como es el caso de la empresa Meprotec— no logran dar solución a la elevada demanda y se han convertido en una barrera en lugar de una solución, derivando en esperas que se extienden desde meses hasta casi medio año. Para los asegurados, recibir una fecha de estudio para finales de año cuando la necesidad es inmediata se ha vuelto la norma.

Denuncias recurrentes reflejan una mezcla de impotencia y sarcasmo. “No sabés si reír o llorar”, dicen los afectados, que reclaman al IPS por la falta de una solución real a las carencias que se enfrentan. Las denuncias exponen un patrón preocupante.

Pacientes con cuadros clínicos urgentes, incluyendo casos de sospechas de tumores y patologías ginecológicas, son agendados para noviembre o diciembre, obligando a los enfermos a costear estudios en el sector privado para no arriesgar su salud. “Tengo una urgencia ginecológica y me agendaron para noviembre. ¿Mientras qué?

Es un desastre“, denunció una asegurada que se comunicó con ABC. ”Entiendo que hay muchos como yo esperando por un estudio y que estos estudios se hacen solo en un lugar, pero es desesperante la espera. IPS debe dar una solución real“, exigió.

Los asegurados no solo cuestionan el tiempo prolongado de espera, sino también la centralización de los servicios, que se concentran en puntos específicos como el Hospital Ingavi, dificultando el acceso a personas que residen lejos o que tienen dificultades de movilidad. “Hay estudios que solo se hacen en el IPS Ingavi (Meprotec) y eso no puede ser. Por qué el IPS no tiene estos equipos en el Hospital Central también, en sus clínicas periféricas importantes.

Está todo centralizado en un lugar y así es imposible que la atención sea rápida”, se quejó Raquel González. Asimismo, los asegurados denuncian que la eliminación del agendamiento por ventanilla en algunos casos, migrando exclusivamente a sistemas por WhatsApp, ha generado nuevas barreras para pacientes de la tercera edad o personas con poca familiaridad tecnológica.

La crisis actual ha reavivado un debate que ya fue analizado en sesión del Consejo de Administración del IPS. Recientemente, Isaías Fretes, presidente del ente, puso sobre la mesa la viabilidad de continuar tercerizando servicios de diagnóstico.

La postura a favor de la compra de equipos propios ha cobrado fuerza, argumentando que el Estado termina pagando montos millonarios a empresas privadas por servicios que, si fueran prestados con infraestructura propia, no solo serían más económicos a largo plazo, sino que eliminarían la dependencia administrativa de terceros. Vanessa Centurión, una asegurada del IPS reclamó: “Yo me tengo que hacer un estudio tan sencillo como es el rayos x, y para septiembre recién me agendaron”.

Norma Aranda, otra asegurada contó que solicitó turno para su pequeña hija de 9 años que requiere de una ecografía renal, pero que recién tiene marcado el estudio para el 23 de noviembre. El descontento no se limita únicamente a la demora en los estudios.

La falta de medicamentos básicos en farmacias del IPS, sumado a la retención mensual del aporte obrero, ha generado un sentimiento de estafa colectiva. Selva Garcete reclamó que su madre fue agendada recién para septiembre, pese a tener un tumor que la podría matar en cualquier momento. “En el IPS se burlan de los pacientes.

Son una manga de parásitos; pero eso sí, te descuentan cada mes para mantener a planilleros. Sin atención médica, sin medicación, nos obligan a comprar todo; si no querés morirte tenés que comprar.

Somos votos nomás para ellos”, reclamó. La situación es crítica también en el Hospital General de San Lorenzo (Calle’i), donde el Ministerio de Salud Pública (MSPBS) también tiene convenio con Meprotec.

Los pacientes denuncian que, a pesar de haber solicitado turnos con meses de antelación, los tiempos de espera siguen siendo insostenibles. Teresa Cuenca, contó que recién tiene turno para el 20 de julio y que espera por sus estudios desde hace cuatro meses. “Es desesperante.

Lastimosamente el Ministerio de Salud no da la respuesta que tiene que dar", aseveró la paciente, quien pidió más empatía hacia las necesidades del enfermo. ABC buscó la versión de Meprotec, pero no dieron una respuesta a los reclamos.

La firma tiene como representantes legales a Adriana León Espínola, Diego Sanabria Filártiga, Aldo Harrison Paleari, Gerardo Brunstein y Roberto Harrison Peleari. Presta diversos servicios al IPS, como electrocardiograma, tomografía, radiografía, ecografía, resonancia, mamografía, densitometría ósea entre, otros estudios de diagnóstico de complejidad.

También para el Ministerio de Salud presta servicios similares.