La Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, establecida en 1964 para combatir la discriminación laboral, ha recopilado durante décadas información sobre la raza, etnia, sexo y categorías laborales de empleados en empresas con cien o más trabajadores. Estos datos EEO-1 han permitido a la agencia identificar patrones de contratación y promoción discriminatorios, lo que ha resultado en acuerdos por miles de millones de dólares. Sin embargo, bajo la administración Trump, la agencia busca terminar esta recopilación anual y derogar la regulación de 1979 que permitía a los empleadores implementar programas voluntarios para remediar desequilibrios de género y raza.

La presidenta de la EEOC, Andrea Lucas, designada por Trump, ha argumentado que los programas dirigidos a grupos específicos violan la Ley de Derechos Civiles de 1964. La regulación que se busca revocar fue emitida para abordar precisamente esta cuestión: permitir a las empresas remediar discriminación pasada mediante programas de mentoría y objetivos de contratación razonable y limitado en tiempo. Esta posición respaldó lo que se conoce como el estándar Weber-Johnson, basado en decisiones de la Corte Suprema de 1978 y 1987 que permitían medidas afirmativas si no perjudicaban innecesariamente a empleados blancos y eran temporales.

Los datos demográficos han sido cruciales en casos como la demanda contra Bass Pro Shops, iniciada en 2011. Los investigadores de la EEOC utilizaron los datos para identificar patrones de discriminación contra solicitantes negros e hispanos en múltiples tiendas, comparando la composición de la fuerza laboral con la población disponible en cada área. El caso resultó en un acuerdo de 10,5 millones de dólares en 2017. Sin acceso a estos datos, los investigadores tendrían que depender de costosos citatorios, haciendo la aplicación de la ley mucho más laboriosa.

Lucas sostiene que el problema radica en el mal uso de los datos. Afirma que empresas los han utilizado para tomar decisiones de contratación y promoción basadas en raza y sexo, citando incentivos financieros para gerentes que cumplan objetivos de diversidad. Según documentos judiciales, la EEOC ha acusado a Nike y The New York Times de discriminación contra empleados blancos. Sin embargo, Lucas ha reconocido la importancia de los datos en otros contextos, como en las investigaciones sobre acoso antisemita en universidades.