“Espero sea el Mundial de algún equipo que nos pueda sorprender, como Brasil por Neymar”: Carolina Salvatore se suma a “Juego en Corto”Vélez más titular que ninguno pero inmensas dudas en 10 puestos para Mano: urgentes conclusiones de un 3-1 de España que nos devolvió a la realidad Hay derrotas que sirven. O al menos eso se suele repetir en el fútbol cuando una selección está en reconstrucción y necesita acumular golpes para crecer.

Pero hay otras caídas que dejan preguntas más incómodas. El 3-1 de la selección peruana ante España en Puebla parece estar más cerca de la segunda categoría para la selección peruana de Mano Menezes.

LEE: “Los equipos maduros no sufren goles así”: Mano Menezes y la dura autrocrítica luego de caer ante España | VIDEOPorque perder contra España no es noticia. La diferencia entre una selección campeona del mundo, llena de jugadores acostumbrados a la élite europea y candidata a ganar el Mundial 2026, y una Bicolor que recién intenta entenderse bajo la idea de Mano Menezes, existe y era visible desde antes del partido.

Lo preocupante fue otra cosa: Perú compitió poco tiempo y sufrió demasiado.Durante largos tramos del encuentro el equipo corrió detrás de la pelota. Los españoles jugaron con esa tranquilidad que tienen los equipos acostumbrados a dominar partidos desde la posesión.

Perú persiguió sombras, llegó tarde a los cierres y cuando recuperó el balón tampoco supo qué hacer con él.Hay algo que empieza a quedar claro en la era Menezes. El técnico brasileño quiere una selección atrevida, de circulación rápida y jugadores con personalidad para pedir la pelota.

Pero la intención todavía choca contra la realidad. Y la realidad dice que Perú aún no tiene futbolistas capaces de sostener esa idea durante noventa minutos.La buena noticia es que entre las dificultades aparecieron pequeños focos de esperanza.

Jairo Vélez volvió a marcar y confirma que atraviesa un momento inesperadamente positivo con la camiseta peruana. Adrián Ugarriza, a pesar de sus claras limitaciones, peleó cada balón y Maxloren Castro mostró rebeldía para encarar a los defensores españoles.Pero también hubo señales de alarma.

Oliver Sonne sufrió una noche para olvidar. Fabio Gruber probablemente firmó uno de sus partidos más bajos desde que apareció en la selección.

Y algunos futbolistas terminaron viéndose superados por la intensidad española.Así los vimosTitularesPedro Gallese: Podría ser llamado como el “único titular” fijo en la Bicolor, pero repitió otro blooper como ante Rusia. Se metió el 3-0 momentáneo, y pudo ser peor si los atacantes españoles hubiesen sino más efectivos.

Su presencia tapa la oportunidad de probar a otros arqueros como Duarte, que tuvieron un mejor semestre en el 2026.Fabio Gruber: Su quinto partido con la selección probablemente fue también el más complicado. Se le vio desorientado durante varios pasajes del encuentro, llegando tarde a los cruces y sin capacidad para imponerse físicamente.

Las cifras reflejan la sensación visual: ningún duelo ganado, apenas una intercepción y tres pérdidas de posesión. En el segundo gol español quedó dormido y pagó caro esa desconexión.Oliver Sonne: Una actuación muy lejos de aquella imagen dinámica y agresiva que suele mostrar.

Defensivamente sufrió cada subida española por su sector y Marc Cucurella junto a Álex Baena lo obligaron a retroceder constantemente. Mano Menezes tuvo que corregirlo más de una vez desde la zona técnica.

En ataque tampoco apareció: perdió once balones, apenas intentó un regate y no lanzó un solo centro. Partido para olvidar.

Jesús Pretell: Intentó acompañar el ritmo del mediocampo junto a Noriega y Yotún, aunque el nivel de exigencia terminó por pasarlo por encima. Tuvo buenos porcentajes de precisión en los pases y casi no cometió errores graves, pero también transmitió la sensación de un jugador demasiado discreto.

Correcto, aunque insuficiente.Adrián Ugarriza: De los pocos que entendió que el partido también podía jugarse desde la intensidad. Peleó cada pelota, incomodó a los defensores y buscó el arco rival siempre que pudo.

Le faltó precisión en la definición, pero fue uno de los jugadores que más sensación de peligro generó. Remató dos veces y estuvo cerca de marcar.

Luchador hasta el final. SuplentesMaxloren Castro: Tiene esa rebeldía que a veces no se puede enseñar.

El extremo encaró siempre y jamás dejó de intentar. La diferencia física frente a los defensores españoles apareció en cada duelo y terminó perdiendo varios choques individuales, pero nunca se escondió.

A veces equivocó decisiones, otras ganó metros importantes. Se valora que siempre quiso ir hacia adelante.Jairo Vélez: Lo suyo empieza a dejar de ser casualidad.

El ecuatoriano nacionalizado peruano volvió a marcar y ya suma cuatro goles en la era Menezes. Entró cuando Perú parecía resignado y le dio algo de agresividad ofensiva al equipo.

Hoy parece haber encontrado un lugar que hace unos meses parecía imposible imaginar. Marco Huamán y el debutante Matías Zegarra ingresaron a los 86 minutos y tuvieron poco tiempo para influir.Perú perdió ante España, sí.

Pero más allá del resultado, quedó la sensación de que la diferencia aún no es solo futbolística. También es de madurez, intensidad y jerarquía.

Y esa distancia preocupa más que el marcador.*******