Los bálticos dan por hecho que, indirectamente, son parte de la guerra contra Putin, sobre todo luego de la incursión reciente de drones rusos en territorio letón. Y así lo expresaron este martes los líderes de los países de la zona, junto a los nórdicos, en una cumbre en Tallin en la que también participó el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski: de hecho, el objetivo de la reunión -o uno de ellos- era aprender de Ucrania para repeler la amenaza de Moscú.

"Inevitablemente, al estar en guerra, probablemente habrá más casos como este, debemos tenerlo en cuenta. Pero también recomiendo a nuestra gente que mantenga la calma", remarcó sobre el tema de los drones el presidente estonio, Alar Karis.En esa línea, Zelenski tendió la mano a los países europeos que se puedan ver afectados por estos hechos en el presente y en el futuro.

"Estamos dando de nuestra parte, también tenemos experiencia en Oriente Próximo, donde ya hemos enviado nuestros equipos y contamos con personal capacitado", expresó, y definió las incursiones como una parte más de la "guerra tecnológica" que se vive contra Rusia. Por eso ha ofrecido "un acuerdo de drones" a los bálticos y nórdicos.

"Sabemos lo que está haciendo Rusia. Quieren que se deterioren las relaciones dentro de la UE", expuso.El líder ucraniano, asimismo, es optimista: cree que la guerra está cambiando en favor de los suyos y que Rusia "está ahora mismo aislada", después de celebrar el avance de las tropas de Kiev, que según sus datos han recuperado más de 100 kilómetros de territorio en las últimas horas.

"No podemos decir que Rusia esté perdiendo esta guerra, pero sí podemos decir que están perdiendo la iniciativa cada día, día a día", expresó Zelenski en una entrevista con The Guardian. La clave es que Ucrania, sostiene su presidente, está sabiendo "defenderse del invasor", sobre todo de unos meses a esta parte.

"Están perdiendo más de 30.000 soldados al mes, con entre 23.000 y 24.000 muertos y el resto gravemente heridos", comentó."Están aislados dentro de Europa y también de Estados Unidos. Así que están solos", añadió, en un escenario marcado asimismo por la idea de los europeos de que Kiev se mueva cada vez más hacia la mesa de negociaciones, aunque la UE no ve a Rusia "todavía preparada" para que la diplomacia avance, según apuntó la Alta Representante, Kaja Kallas.

Zelenski, al mismo tiempo, tiene claro que Putin "miente" sobre la situación de la guerra, pero esos mensajes son una suerte de homeopatía a nivel interno. "Sus mentiras son un pegamento, utilizado para unir diferentes elementos de la sociedad rusa", comentó, a la vez que insistió en la pérdida de influencia del Kremlin en países que siempre han sido de su 'cuerda', y puso como ejemplo el caso de Azerbaiyán.En paralelo, la Comisión Europea puso ya este martes sobre la mesa el vigésimo primer paquete de sanciones contra Rusia desde el inicio de la invasión de Ucrania, con el foco puesto en la prohibición de entrada a la UE para los combatientes de Moscú y más medidas restrictivas sobre la energía rusa, las cryptomonedas y los movimientos financieros, tal como anunció Ursula von der Leyen en una breve comparecencia."Nos centramos en los sectores con mayor impacto, que son la energía, los servicios financieros y las criptomonedas, el comercio y, por primera vez, la pesca", comentó la dirigente alemana sobre un nuevo paquete que necesita, como los anteriores, el visto bueno de los Estados miembros, aunque ahora sin el veto de Hungría luego de la salida de Viktor Orbán del poder."Nuestras sanciones están funcionando.

Están debilitando los fundamentos económicos del esfuerzo bélico de Rusia", explicó la propia Von der Leyen en el anuncio de este nuevo paquete de sanciones, muy reclamado por el Gobierno de Zelenski para aumentar la presión sobre el Kremlin. "Ladrillo a ladrillo, estamos derrumbando los cimientos de la economía de guerra de Rusia.

Presentamos nuestras propuestas para un nuevo paquete sanciones. Esto incluye un congelamiento temporal del tope al precio del petróleo ruso y la designación de instituciones utilizadas por Moscú para generar ingresos y eludir las sanciones de la UE.

Apuntará a bancos, fabricantes de armas, comerciantes de petróleo, refinerías y operadores de criptomonedas en terceros países", comentó por su parte Kallas.Ladrillo a ladrillo, estamos derrumbando los cimientos de la economía de guerra de Rusia"Las ventas de energía mantienen en marcha la maquinaria de guerra de Rusia. Queremos cortar este flujo de efectivo.

Introduciremos un congelamiento temporal del tope al precio del petróleo ruso y nuevas restricciones a la reventa de buques de GNL a Rusia. Nuestro trabajo para frenar las operaciones de la flota sombra de Rusia continúa, con 30 nuevos buques sancionados, propuestas para nuevas designaciones de facilitadores y la ampliación de nuestro criterio para las listas de buques.

Cualquier barco que suministre o reposte a buques en lista negra estará expuesto a sanciones él mismo. Dos puertos rusos y cuatro aeropuertos también enfrentarán prohibiciones de transacciones", desarrolló también la jefa de la diplomacia europea para explicar la nueva batería de medidas.Según la dirigente estonia, también se sanciona a otras 30 empresas clave en la fabricación de drones, y habrá medidas de control de exportaciones sobre 50 empresas, incluidas entidades con sede en China, Turquía, Kirguistán, Kazajistán, Emiratos Árabes Unidos e India.

"También restringiremos la exportación de materiales y tecnologías adicionales, como polvos de níquel, metales y aleaciones de alto rendimiento, para interrumpir aún más la capacidad de producción de Rusia", así como "la importación de nuevos artículos, incluidas piezas de automóviles, varios minerales de metales preciosos y químicos", terminó.Pero no todos los países de la UE van en la misma dirección. Y es que el ministro de Defensa de Bulgaria, Dimitar Stoyanov, anunció este martes que dejarán de suministrar armas a Kiev.

"Es hora de buscar una paz justa, una paz justa que deben determinar las dos partes involucradas en el conflicto", matizó, y reivindicó eso sí el papel "sumamente importante" que tiene la Unión a la hora de buscar el cese de las hostilidades. "Ya tiene suficiente", expresó el Gobierno búlgaro sobre la disponibilidad de armamento de los ucranianos.Rusia precisamente ahonda en esas grietas.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dejó claro que los países europeos "no están preparados" para ejercer una mediación entre Putin y Zelenski. "Iniciar una mediación planteándole ciertas condiciones a Rusia es ilógico, incorrecto y, desde luego, inaceptable", añadió al respecto; cree que los aliados de Kiev "prefieren centrarse en la continuación de la guerra en vez de sacar adelante verdaderas conversaciones de paz".

Asimismo, descartó una conversación en el corto plazo entre Putin y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.