Seres del mito y la imaginación: Europa y las Américas desde su arte híbrido

Incontables criaturas fantásticas y seres híbridos de la antigüedad abundan en la historia del arte, lo que refleja el impulso humano para crear y sintetizar lo inimaginable y lo indescriptible. Desde dragones, centauros, ángeles y basiliscos creados en el arte europeo, hasta criaturas con rasgos serpentiformes, hombres murciélago y caballeros águila que aparecen en la cosmovisión americana.
Sobre esa idea, las curadoras Julia Perratore, especialista en arte medieval europeo; Joanne Pillsbury, curadora de arte americano antiguo, y Laura Filloy Nadal, curadora del ala Michael C. Rockefeller, concibieron la exposición Seres del mito y la imaginación: Europa y las Américas, inaugurada hace unos días en The Met Cloisters, del Metropolitan Museum of Art, en Nueva York, donde exploran temas como la tradición y el mito.
Esta muestra nació del intercambio de ideas entre las tres curadoras, quienes seleccionaron las 50 piezas que se exhiben. Y agregó: “No obstante, encontramos elementos semejantes en la manera de describir o de hacer ciertos seres que eran compuestos para tratar de entender o explicar ciertos aspectos que, para el hombre de su época, eran inexplicables”.
A esto sumaron la lectura conjunta del bestiario de Jorge Luis Borges, en el que se habla de dragones y de la necesidad que tiene la humanidad por tener estos elementos que son totalmente necesarios para explicar lo inexplicable. ¿Fue una búsqueda iconográfica o un contraste de ideas?, se le preguntó a Filloy Nadal. “Una de las ideas centrales es cómo los artistas lograron crear y producir estos animales híbridos que no existen en la naturaleza, es decir, cómo estos seres híbridos en ambos lados del océano son criaturas que tienen poderes extraordinarios, que, generalmente, son capaces de trascender en los diferentes niveles del cosmos, como el aire, el agua y la tierra.
Entre dichas piezas destacan el Señor Murciélago de la cultura zapoteca, hallada en Chalco, y los Cuchillos Técpatl del Museo del Templo Mayor. ¿Qué permite este cruce de imaginarios entre América y Europa? “Lo que nos permite comprender y reflexionar son todos estos desafíos que tuvieron escultores, orfebres, tejedores, pintores y talladores en distintas partes del mundo para darle forma a aquello que es desconocido, es decir, cómo interpretar aquello que te dicen que existe, aunque no lo hayas visto. “Por ejemplo, ¿cómo representas un ángel?, y lo mismo ocurre para otros seres que obviamente ahora no entendemos lo que son”, afirmó.
Asimismo, para el arte europeo tenemos más elementos para entender y explicar esas figuras, incluso los nombres de las criaturas que estamos viendo, porque existían los bestiarios, es decir, esos grandes compendios de animales fantásticos que, incluso, están la Biblia, porque al mismo tiempo que aparecía el hombre se creaban los animales y esos seres híbridos”, explicó. ¿Y en el caso de las culturas americanas? “Sí tenemos mucha información para los mexicas y otras culturas mesoamericanas.
Por ejemplo, a través de las fuentes del siglo XVI, en los códices zapotecos y mixtecos y con la epigrafía para los mayas.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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