Imagine que se sienta a conversar con un amigo y nota que él únicamente vive preocupado por lo que sucederá la próxima semana, o que su papá prefiere quedarse trabajando horas extra antes que regresar a la casa, o que de repente un hermano empezó a tomar más licor.Usualmente, estas conductas se suelen pasar por alto o se justifican como simples respuestas diarias. No obstante, detrás de esas acciones rutinarias se esconde una realidad que llena las listas de consulta en salud mental de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).Lo que debe saber: La ansiedad supera a la depresión como el diagnóstico más recurrente en los hombres.Los hombres disimulan los síntomas emocionales mediante conductas como la irritabilidad, el consumo de alcohol, adicciones (drogas, pornografía, videojuegos) o trabajar demasiado.

El estigma de la debilidad aleja a los hombres de las consultas médicas.Para explicarlo en cifras, la CCSS reporta que 171.908 hombres acudieron a consultas de Psicología o Psiquiatría entre enero de 2024 y abril de 2026. Esta cifra posiciona a los trastornos emocionales como la principal causa de atención médica en la población masculina dentro de la red del Expediente Digital Único en Salud (EDUS).Ante esto, el psiquiatra Luis Diego Herrera, de la clínica Salud Mental Herrera Amighetti del Hospital Metropolitano, detalla que los motivos de consulta y la frecuencia de las patologías son similares entre hombres y mujeres.

No obstante, los hombres tienden a postergar de forma constante la búsqueda de asistencia profesional. Las cifras reflejan únicamente a los hombres que acudieron a consulta, no a todos los que necesitan apoyo.Con base en las estadísticas de diagnósticos dados a hombres atendidos en consulta externa (2024-2026), estas son las principales condiciones que afectan a la población masculina en Costa Rica: *Nota: La lista de la Caja utiliza la Clasificación Internacional de Enfermedades en su versión 10 (CIE-10) para nombrar los diagnósticos.

No obstante, Herrera aclara que desde el 2022 rige a nivel mundial la versión CIE-11, la cual eliminó términos como los trastornos neuróticos para adoptar criterios clínicos más compatibles con el manual DSM-5 de la Asociación de Psiquiatría Norteamericana.‘Trastornos neuróticos’ y relacionados con el estrésEl reporte de la CCSS registra un aumento continuo al pasar de 40.724 casos en 2024 a 42.729 durante el año 2025. El síntoma más típico es una tendencia a la sobrepreocupación excesiva por el futuro (ansiedad).Los hombres ansiosos, explica el psiquiatra, anticipan situaciones negativas y construyen escenarios catastróficos en su mente, principalmente vinculados con asuntos laborales y familiares.“Los trastornos por ansiedad incluyen una variedad de trastornos: hay uno que se llama ansiedad generalizada, ataques de pánico, ansiedad social, fobias… hay varios, pero esa categoría es la más frecuente de todas”, precisó el médico.

El estrés genera, asimismo, síntomas físicos como dolores de cabeza constantes y contracturas musculares. Cuando la tensión acumulada alcanza su punto más alto, entonces se desencadenan los ataques de pánico.Trastornos del humor (afectivos)Muy de cerca le siguen los episodios depresivos y los trastornos del humor, una categoría que la CCSS documenta con 10.847 diagnósticos en hombres en 2024 y 10.105 en 2025.Esta clasificación abarca todas las formas de depresión y condiciones como el trastorno bipolar.

Aunque los estudios indican que las mujeres se deprimen más, el especialista afirma que los hombres disfrazan más los síntomas afectivos. Por ejemplo, en lugar de expresar tristeza o llorar, la depresión masculina se canaliza a través de la irritabilidad o mediante conductas impulsivas.“La gente dice: ‘No, ¿que va a estar deprimido?

Lo que es, es un arrancado, siempre pasa bravo’, y es una forma mal adaptativa, pero de lidiar con sentimientos depresivos o con ansiedad”, explicó Herrera. La presión por cumplir con una idea de masculinidad, donde mostrar vulnerabilidad se equipara con debilidad, impide que reconozcan la necesidad de buscar ayuda profesional.Trastornos del desarrollo psicológico y de la niñezLos datos institucionales muestran cifras elevadas en padecimientos que se arrastran desde las etapas tempranas del desarrollo.

Los trastornos del desarrollo psicológico registraron 17.112 casos en 2024 y subieron a 17.965 en 2025. Por su parte, los trastornos emocionales y del comportamiento que aparecen habitualmente en la niñez y en la adolescencia representan el segundo volumen más grande de la lista de la CCSS, con 34.145 diagnósticos en 2024 y un repunte alarmante de 37.618 casos durante el año 2025.

Uso de sustancias psicoactivas y conductas adictivasLos trastornos mentales y de comportamiento por el uso de alcohol y drogas es otra manifestación con 4.952 casos registrados en 2024 que se elevaron a 5.265 durante el 2025. Herrera asocia las conductas adictivas con la existencia de un cuadro de ansiedad, pues los hombres recurren de forma frecuente al consumo de sustancias o a dependencias conductuales como los videojuegos, casinos y pornografía como una estrategia de “distracción o anestésico temporal” para no enfrentar ni procesar sus emociones internas.El trabajo excesivo también funciona como vía de escape para mantener la mente ocupada y ocultar la angustia.Otros padecimientosLa CCSS atiende en paralelo otras condiciones que mantuvieron cifras similares entre 2024 y 2025 tales como: esquizofrenia y trastornos delirantes sumaron 8.814 y 8.825 casos respectivamente; los trastornos mentales orgánicos rondaron las 6.100 atenciones anuales; los diagnósticos por retraso mental se mantuvieron cerca de los 5.900 reportes; las consultas por trastornos de la personalidad alcanzaron los 2.104 casos; y las alteraciones fisiológicas promediaron 1.400 registros por año.