Decenas de hombres y mujeres de Afganistán han osado desafiar este martes a los talibanes, que gobiernan el país, y salir a las calles de la ciudad occidental de Herat para protestar por la última oleada de detenciones de mujeres. Esos arrestos habían estado motivados por la supuesta infracción del rígido código de vestimenta impuesto por los fundamentalistas y que las autoridades locales Herat endurecieron la semana pasada para, en la práctica, imponer el uso del burka.Seguir leyendo