El juez José Luis Calama ha pedido permiso a las autoridades estadounidenses para utilizar como "medio de prueba" los mensajes intervenidos a uno de los presuntos implicados en la trama Plus Ultra, el venezolano Rodolfo Reyes. La agencia de Estados Unidos Homeland Security Investigations (HSI) entregó en marzo el contenido del teléfono de Reyes, incautado en 2021; un material que la Audiencia Nacional ha utilizado "como elemento de investigación".

No obstante, el magistrado Calama se ha dirigido a las autoridades estadounidenses para "determinar las condiciones" en las que estos datos se pueden incorporar al procedimiento para ser utilizados "como medio de prueba con los plenos efectos procesales" en un eventual juicio. El auto dictado por Calama el pasado 5 de junio, al que ha accedido 20minutos, detalla como llegaron esos mensajes telefónicos a la causa que se sigue en la Audiencia Nacional.

Estados Unidos investiga desde 2018 a una "red de empresarios venezolanos y personas políticamente expuestas dedicada al blanqueo de capitales, corrupción y ocultación de activos". En el marco de estas pesquisas, la agencia estadounidense extrajo en 2021 el teléfono de Rodolfo Reyes y halló en él "material probatorio" que consideró "que pudiera tener relevancia para la investigación española relativa a Plus Ultra".

El contenido del teléfono del accionista de Plus Ultra quedó en manos de la Brigada Central de Blanqueo d Capitales y Anticorrupción el 18 de marzo de este año, y sirvió para la elaboración de un informe sobre el rescate de Plus Ultra. Ahora, el juez ha dictado este auto en el que libra una comisión rogatoria para que las autoridades estadounidenses permitan el uso de estos mensajes como medio de prueba en un eventual juicio oral.

Reyes, según muestran las conversaciones intervenidas, fue una de las piezas clave en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, de la que era, de facto, accionista mayoritario. Fue quien propuso a otro implicado llamado Miguel Palomero "llegar a las ayudas" tocando "puertas" a "nivel político".

Gracias a aquella primera interlocución, Palomero se encargó de ponerse en contacto con el entorno de José Luis Ábalos, de aquella ministro de Transportes. Asimismo, Reyes se encargó de iniciar una segunda vía a través de otro investigado llamado Ramón Gordils, a quien le propuso "pedir ayuda a Zapatero" para el "tema lobby político".

Cuando se logró el contacto con el expresidente del Gobierno, Rodolfo Reyes Rojas se encargó de informar al presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Solá: "Acaba de hacerse puente con ZP". Otros tantos mensajes hallados en el dispositivo telefónico del empresario venezolano han permitido a la UDEF de la Policía Nacional comprobar la presunta implicación de Zapatero en el rescate.

"Nuestro pana Zapatero detrás", recoge uno de estos whatsapps. Otras conversaciones permiten deducir que el expresidente cobró un dinero por las gestiones: "No tenemos problema de pagar al que mueva el hilo", "ellos cobran si se mueven", "10k done".

Por otro lado, un correo electrónico de Reyes ha permitido ubicar un contrato firmado entre la empresa Corpoestructura y la compañía del socio de Zapatero, Julio Martínez Martínez, en el que se estableció el pago de 484.000 euros a esta última mercantil, Análisis Relevante. De modo que la información aportada por Homeland Security Investigations se ha revelado clave para la causa en la que se investiga a José Luis Rodríguez Zapatero.

Con el auto dictado el pasado 5 de junio, el instructor José Luis Calama pretende asegurarse de que estos mismos archivos sirvan también como prueba si la instrucción deriva en la apertura de juicio, lo que se antoja aún lejano en el tiempo.