El balón ovalado vuela alto, cerca del alambre de espino que cubre el elevado muro de hormigón alrededor del campo de rugby de la cárcel. Tan elevadas están las cuchillas que ni el más fuerte pateo desviado hace que el cuero pueda rajarse en el entrenamiento de presos, hombres y mujeres, parte del equipo del penal de Villanubla (Valladolid).

Estamos a finales de mayo y tienen visita: jugadores de la poderosa selección de Nueva Zelanda. Los All Blacks se encuentran en la ciudad para participar en las Series Mundiales de Seven, una variante de rugby, y han aceptado la invitación de la Federación Española de Rugby, apoyada por el club vallisoletano El Salvador, para participar en sus programas de inclusión y deporte en la prisión.

Los reos aprenden de estos profesionales, unos y otros agradecidos por colaborar en esta iniciativa en un lugar poco habitual.Seguir leyendo