SANTA FE.— En junio de 1979 un grupo de artistas santafesinos convocó al público de la galería Color, ubicada entonces en San Martín 2433 , locales 37 y 38, a una muestra cuyo nombre, casi literario, remite a rituales ancestrales: "Los invitados del fuego" . La exposición reunió a ocho ceramistas de la ciudad y tenía en el fuego un símbolo común.

La cerámica era, por definición, el arte que los hermanaba . Así lo expresó Jorge Taverna Irigoyen en las páginas de El Litoral cuando escribió que se trataba de " esa ceremonia de preciso calor a la que acceden formas trabajadas en arcilla, bañadas o no precedentemente en el juego de los esmaltes ".

Ocho ceramistas A fines de la década del 70, Santa Fe conservaba una tradición ceramística que Taverna definía como "indudablemente pródiga y calificada" . Reconocía que el número de cultores había disminuido respecto de otros tiempos, pero advertía que la calidad general se mantenía e incluso que varios de sus exponentes seguían enriqueciéndose en términos expresivos.

Los ocho artistas convocados por Galería Color representaban trayectorias, generaciones y búsquedas distintas. La muestra era así una suerte de "retrato colectivo" de un momento significativo de la cerámica santafesina.

Obras, miradas y lenguajes Moisés Aizenberg exhibió un conjunto de platos, vasijas y pequeños cacharros trabajados dentro de la línea del esgrafiado . Sobre las superficies cerámicas ensamblaba figuras y ornamentos con lo que Taverna describió como un "gracioso gesto" y un notable sentido de los ritmos compositivos.

Algunas piezas incorporaban asimismo símbolos hebreos. María Antonia Caporizzo presentó varios platos de tratamiento decorativo.

El crítico destacó en ellos la búsqueda cromática y el trabajo con esmaltes , aunque indicó resultados desiguales. Alfredo D’Auria fue autor de dos formas estilizadas hábilmente torneadas sobre la verticalidad, obras que mantenían la tónica morfológica que venía desarrollando durante aquellos años.

Nacido en Roma en 1928 y radicado en Santa Fe desde 1958, D'Auria sería importante a nivel regional. Ceramista y escultor autodidacta, fue el primer maestro y director del Taller de Cerámica Artesanal de La Guardia .

De aquella experiencia surgiría la característica cerámica zoomorfa negra bruñida que con el tiempo sería uno de los emblemas artesanales de Santa Fe . Andrés Dorigo , nacido en San Cristóbal en 1944, ofreció a la consideración del público dos portamacheteros, uno de ellos de refinada línea .

Años después su trayectoria confirmaría aquello que ya insinuaba la reseña de Taverna, una notable ductilidad para moverse entre dibujo, pintura, cerámica y collage sin perder una coherencia conceptual reconocible . La sorpresa, el humor y la poesía Entre las propuestas más singulares de la exposición se encontraban las de Mirta Pertovt de Hillar .

Asimismo de algunos platos con guardas decorativas, presentó una serie de muñecos con forma de palo de bowling que remitían a realizaciones populares rumanas y checoslovacas . Pintadas con engobes claros y sutiles, aquellas piezas constituyeron, según Taverna, una de las gratas sorpresas de la muestra .

Juan Ramón Lazzarini , el inolvidable "Peti" , exhibió siete trabajos que daban idea una vez más de su humor, su imaginación y su particular utilización de materiales y recursos aparentemente alejados de la cerámica ortodoxa . El mérito de esas obras, observó Taverna, era que el humor no quedaba reducido al simple efecto anecdótico.

"Su chiste no queda solamente en la categoría de tal, sino que penetra en un área sensible donde la poesía es, al fin, la máxima protagonista ". Lazzarini fallecería en 2004, a los 60 años.

Para entonces era una figura emblemática de las artes visuales y escénicas santafesinas. Ceramista, escenógrafo, vestuarista, docente y creador inquieto , entendía la materia como posibilidad infinita de transformación.

"El barro es como el oro", solía decir. El amor y la muerte modelados en arcilla Las piezas de Domingo Sahda proponían una energía diferente.

Taverna las describió como obras "voluptuosas, macizas en su carnalidad, con un expresionismo áspero pero a la vez comunicativo" . Los esmaltes, aplicados con intensidad y temperamento, aportaban acentos personales a figuras donde el amor y la muerte aparecían conjugados en una misma tensión dramática.

Nacido en Esperanza en 1942 y fallecido en Santa Fe en 2021, Sahda desarrollaría posteriormente una extensa trayectoria marcada por la exploración figurativa, el realismo y una mirada crítica sobre las relaciones humanas. El maestro La muestra se completaba con la presencia de Arturo Vianelli , quien firmó dos figuras de arcilla roja de elegante resolución formal.

Nacido en Trieste en 1908, formado en la Real Academia de Bellas Artes de Venecia y radicado en Argentina desde 1948, Vianelli ejerció la docencia y transmitió sus conocimientos a varias generaciones de artistas santafesinos . Con el paso del tiempo fue abandonando progresivamente la producción artí