Asimismo de las razones medioambientales y, en consecuencia, regulatorias que impulsaron la transición energética, los últimos encontronazos geopolíticos han añadido una nueva dimensión para el cambio: la económica. La guerra en Oriente Medio ha disparado los precios de los combustibles, lo que ha hecho que los viajes en coches diésel o gasolina salgan más caros.

Esto es algo que ya sucedió luego de el inicio de la guerra en Ucrania, pero la situación actual, no obstante, es un tanto diferente: hoy circulan por las carreteras europeas el doble de coches eléctricos que en 2022.Seguir leyendo