La guerra en Irán está tensionando la obra pública con un fuerte incremento del coste de los materiales de construcción, que ya alcanzan en algunos casos niveles parecidos a los registrados luego de la invasión rusa de Ucrania. Las subidas llegan ya al 52% para los materiales bituminosos utilizados para asfaltar las carreteras y han puesto en guardia a las constructoras, que piden en bloque al Gobierno una revisión de precios similar a la aprobada hace cuatro años.

Según dicen, ya se están ralentizando algunas obras que, de funcionar a pleno rendimiento, lo harían a pérdida.Seguir leyendo...