La imagen tradicional de la investigación y la innovación en España, a menudo asociada a la bata blanca y al microscopio, está mutando a pasos agigantados hacia un perfil mucho más industrial, estratégico y, sobre todo, militar. El sector de la defensa ha irrumpido con fuerza en las cuentas públicas, convirtiéndose en el nuevo motor de la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) del país.

Durante 2025, el sector público estatal ejecutó la cifra récord de 15.676 millones de euros en I+D+i, una marca que supera en más de 2.000 millones el máximo anterior y que ha sido posible gracias a un presupuesto total disponible que rondó los 20.500 millones de euros. En este nuevo escenario, el gasto vinculado específicamente a la defensa se ha triplicado en apenas 12 meses, transformando por completo las prioridades y el foco de la inversión pública total en ciencia y tecnología.Seguir leyendo