SAN JUAN.— En un escenario donde el parque automotor de dos ruedas no para de crecer, la contracara más trágica se hace fuerte en las estadísticas oficiales: la cantidad de motociclistas que pierden la vida en las rutas y calles de San Juan ha experimentado un salto que genera profunda preocupación. Las cifras son contundentes y reflejan una realidad compleja.

El comisario general Ricardo Díaz Almada, jefe de la División Tránsito de la Policía de San Juan (D7), trazó un radiografía del panorama actual y confirmó que, en lo que va del año, los usuarios de motocicletas representan casi la mitad del total de los fallecidos en calles sanjuaninas. Un fin de semana trágico y la superación de las medias históricas El último fin de semana largo volvió a teñirse de luto con la muerte de dos personas que circulaban sobre dos ruedas, aunque bajo contextos diferentes.

El primer hecho sucedió el domingo por la mañana, alrededor de las 7 horas, en la calle Vidart. Allí, un joven que viajaba solo en su moto perdió el control del rodado por causas que se investigan e impactó de lleno contra un árbol, perdiendo la vida en el acto.

El segundo deceso, según aclaró el jefe de la División Tránsito, no encuadra formalmente dentro de la estadística de siniestralidad vial urbana. Se trató del trágico accidente de un endurista que sufrió una caída fatal mientras descendía por los circuitos del cerro en el departamento Ullum.

Más allá de las particularidades de cada caso, la tendencia macro de la provincia es la que mantiene en alerta máxima a la fuerza. \"Históricamente, las estadísticas anuales de víctimas fatales en siniestros viales indicaban que cerca del 40% de los fallecidos circulaba en moto. Este año ya superamos esa barrera y estamos rozando el 50%\", advirtió el comisario general Díaz Almada.

Las planillas oficiales de la Policía de San Juan respaldan la preocupación: Víctimas fatales solo en el mes de mayo: 11 personas fallecidas. Total de fallecidos en lo que va del año: 44 víctimas.

Fallecidos en moto en lo que va del año: 21 personas (un 47.7% del total). Radiografía de un flagelo: ¿Por qué aumentan las muertes en moto?

Al momento de desmenuzar las causas de este incremento, desde la División Tránsito señalan que no existe un único detonante, sino una sumatoria de factores de índole socioeconómica y conductual. En primer término, es innegable el incremento de motos en circulación en los diecinueve departamentos.

Debido a la crisis económica, las subas del boleto de colectivo y el valor del combustible, miles de sanjuaninos se volcaron a la compra de ciclomotores como una alternativa de movilidad barata y rápida. No obstante, este crecimiento del parque no vino acompañado de una mayor prudencia en el manejo. \"Se subestima a la moto como vehículo\", apuntan los especialistas del D7, haciendo referencia a que muchos conductores olvidan que el propio cuerpo funciona como la carrocería ante cualquier impacto.

Un dato que derriba mitos urbanos y que genera gran impacto en los despachos policiales tiene que ver con la mecánica de los siniestros: la mayoría de los motociclistas choca solo. No hay camiones, camionetas ni autos involucrados en la escena; los decesos se producen por pérdidas de control, despistes o impactos contra luminarias y árboles producto del exceso de velocidad, las distracciones o la propia responsabilidad al manubrio. \"Toda la situación de estrés, apuro o problemas que uno vive en el día a día se traslada lamentablemente al volante o al manubrio\", reflexionó Díaz Almada respecto a la conducta de los usuarios de la vía pública.

Controles rigurosos en las calles y el factor alcoholemia Frente a este complejo panorama, la Policía de San Juan intensificó los operativos preventivos en puntos estratégicos de la provincia. Durante los controles desplegados el último fin de semana, los efectivos labraron un total de 177 actas de infracción y procedieron a radiar de la circulación a 47 vehículos.

De ese total de rodados retenidos por las autoridades, 26 de ellos fueron por violar el Artículo 23 de la Ley de Tránsito, es decir, por dar positivo en el test de alcoholemia. Desde la fuerza detallaron que la mayoría de estos conductores alcoholizados circulaban en automóviles, lo que eleva exponencialmente el riesgo para terceros, especialmente para los eslabones más vulnerables del tránsito, como los peatones y los propios motociclistas.

Un llamado urgente a la conciencia vial La infraestructura y los controles policiales tienen un límite si no se complementan con un cambio cultural profundo por parte de la sociedad. Por ello, desde la cúpula de la División Tránsito de la Provincia insistieron en la necesidad de bajar la velocidad, respetar las normas de prioridad, utilizar siempre el casco homologado debidamente abrochado y no conducir si se ha ingerido alcohol.

Para finalizar, el comisario general apeló de forma directa a la sensibilidad de cada conductor con una histórica máxima de la seguridad vial que hoy cobra más vigencia que nunca en las calles locales: \"Hay que apelar a la toma de conciencia de la gente. Siempre es preferible perder un minuto en la vida que la vida en un solo minuto\".