El empate técnico entre el candidato de la izquierda, Roberto Sánchez, y su rival de la derecha, Keiko Fujimori, creó un desenlace digno de una película de suspense luego de las elecciones del domingo. A primera hora de la tarde del lunes en Lima (nueve de la noche en España), con el 94% del voto escrutado, Sánchez llevaba una ventaja de 15.000 votos a Fujimori, del 50,044% al 49,957% en un cómputo de infarto en el cual no convenía redondear las cifras.Seguir leyendo...