Con la reforma electoral en terapia intensiva, Patricia Bullrich trata de ordenar la agenda oficialista el Senado

Mientras todavía resuenan las réplicas del terremoto político provocado por la aprobación del acuerdo como jueza María Verónica Michelli, vetada por Javier Milei por ser la cuñada de un periodista de investigación, la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich (Capital), se reunirá este martes con sus pares de la oposición dialoguista con la idea de barajar y dar de nuevo y elaborar una hoja de ruta para el tratamiento de los proyectos reclamados por el Poder Ejecutivo.En la mira inmediata de Bullrich está el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, sobre el que todavía persisten cuestionamientos en torno a la habilitación a personas físicas y jurídicas y estados extranjeros a comprar tierras.Ese debate entre la postura de mayor apertura que propone el Gobierno y la mirada más estricta de varios legisladores es lo que pone en duda los votos para aprobar la iniciativa, razón por la cual el tema terminó postergado su tratamiento en la sesión de la semana pasada.Ahora, la exministra de Seguridad quiere llegar a un acuerdo que le permita tratar propiedad privada este miércoles. Pero en la oposición no hay mucho espíritu para convocar a una sesión esta semana.Pero hay otro tema que también preocupa en las oficinas de la jefa de la bancada de La Libertad Avanza.
Se trata de la reforma política impulsada por el Gobierno y cuyo tratamiento quedó empantanado hace ya tres semanas y todavía sigue sin mostrar señales de actividad.Bullrich sabe que el proyecto está en terapia intensiva y con pronóstico reservado. Los votos para aprobar la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) no están y hay amplios sectores de la oposición dialoguista que tampoco están dispuestos a aceptar la suspensión de esos comicios, como sí lo hicieron el año pasado. “No hay posibilidad de ceder esa herramienta que nos sirve para ordenarnos de cara a una elección presidencial”, responden los díscolos.En el Gobierno no esconden que el tema de las PASO es casi lo único que les interesa del proyecto, denominado Reforma Electoral Integral y compuesto por 79 artículos, que ingresó al Senado desde el Poder Ejecutivo en la última semana de abril.Desde que la Casa Rosada se enteró de que no tiene los votos, lo comunicó Bullrich hace tres semanas en una reunión de la mesa política, se expresó que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, habían sido mandatados para negociar los votos de sus senadores con los gobernadores de la oposición dialoguista.Hasta el momento, esas gestiones, si las hubo, no han dado resultado alguno.
El oficialismo sigue chocando con el muro de la negativa de la cantidad suficiente de senadores para no poder alcanzar los 37 votos afirmativos, mayoría absoluta del cuerpo, que exige la Constitución Nacional para sancionar una reforma electoral en el Congreso.Para colmo de males, entre los aliados empieza a cundir la impaciencia por la demora en el tratamiento de Ficha Limpia, que el Gobierno incluyó dentro de la reforma electoral como una zanahoria para atraer el apoyo de la UCR y Pro.Desde que la iniciativa aterrizó en el Senado, el jefe de la bancada de Pro, Martín Goerling (Misiones), se convirtió en el vocero del tratamiento separado de la reforma de los artículos que buscan impedir que accedan a cargos electivos y en el Poder Ejecutivo personas que tengan una condena confirmada en segunda instancia.El senador misionero tiene muy avanzadas las negociaciones con la radical Edith Terenzi, alineada con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, para impulsar un nuevo proyecto de Ficha Limpia.La idea es que el Senado pueda reivindicarse del fracaso que un texto de similares características tuvo en mayo del año pasado, cuando el sorpresivo rechazo de los senadores del Frente Renovador de la Concordia de Misiones, que responden a Carlos Rovira y son aliados de Milei, terminó con la iniciativa rechazada e impedida de volver a discutirse hasta este año.Asimismo de definir el futuro de los proyectos de Propiedad Privada y de reforma electoral integral, la reunión de Bullrich con los jefes de bloque de la oposición dialoguista también servirá para definir una hoja de ruta de todos los proyectos que en el último mes y medio envió el Gobierno al Senado.En medio del escándalo que envuelve a Adorni y su situación patrimonial, la Casa Rosada giró al Senado un texto de regulación del juego en línea y de tratamiento de la ludopatía infantil, más de 40 pliegos judiciales, que suman a los 74 aprobados la semana pasada, y una nueva ley de etiquetado de productos alimenticios.A esto se suma la denominada Ley Hojarasca -derogación de legislación perimida o considerada inútil por el Gobierno-, y un nuevo régimen de subsidios al consumo de gas para las zonas frías del país, ambas aprobadas por la Cámara de Diputados. Hasta ahora, ninguna iniciativa tiene fecha de tratamiento en comisiones.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.