Olas nacidas en la Antártida recorren 14.000 kilómetros hasta Alaska, revela estudio con 300 boyas

Una investigación internacional logró rastrear por primera vez el recorrido de olas oceánicas originadas en tormentas del Océano Antártico que alcanzaron las costas de Alaska luego de desplazarse cerca de 14.000 kilómetros.El hallazgo quedó documentado en la revista científica Journal of Geophysical Research: Oceans. El trabajo utilizó información de una red global de 300 boyas oceánicas a la deriva.
Los dispositivos permitieron seguir el comportamiento del oleaje capaz de cruzar océanos completos durante semanas.Según Ian Young, investigador de la Universidad de Melbourne y autor principal del estudio, la percepción común es que las olas que llegan a una playa nacen por efecto de los vientos locales. No obstante, explicó que desde la década de 1960 la comunidad científica conoce que gran parte de las olas se forma por vientos intensos asociados a tormentas en regiones polares.
Muchas de ellas tienen origen en el océano Antártico.Boyas permitieron seguir el recorrido de las olasLos investigadores analizaron datos recopilados durante 2023 por boyas de la empresa de pronósticos oceánicos Sofar.Cada dispositivo tiene un tamaño apenas superior al de un balón de baloncesto. Las boyas flotan libremente y siguen corrientes y oleaje.
Asimismo, transmiten de forma periódica su ubicación y distintas mediciones.La investigación se enfocó en la zona del Ecuador. En esa región los vientos locales suelen ser débiles.
Por esa razón, las olas observadas allí normalmente proceden de lugares muy alejados.Young indicó que las ondas registradas en el Ecuador presentan una longitud excepcional. Algunas alcanzan hasta 300 metros de separación entre una y otra.
Gracias a la red de boyas, el equipo identificó tanto el origen como el destino de esas ondulaciones.Los registros mostraron que en todos los casos las olas nacieron a partir de una tormenta. Los científicos incluso lograron rastrear trayectorias completas desde la Antártida hasta Alaska.“Las olas en Ecuador son muy largas, alcanzando hasta 300 metros de longitud.
Gracias a estas boyas, podemos identificar el origen y el destino de las olas que atraviesan esta región. En todos los casos, fueron generadas por una tormenta.
Rastreamos olas desde la Antártida hasta Alaska, a 14.000 kilómetros de distancia”, explicó Young.El trayecto se completó en apenas 12 díasLos resultados revelaron que las olas más energéticas completaron la ruta de 14.000 kilómetros en solo 12 días. Las más pequeñas y lentas tardaron hasta 17 días en alcanzar su destino.Durante el recorrido también tuvo lugar una pérdida significativa de energía.
El oleaje que inició cerca de su punto de origen con alturas de aproximadamente 10 metros llegaron a Alaska convertidas en olas de apenas 10 centímetros.Un fenómeno con impacto en costas y climaAunque muchas veces pasan inadvertidas, las olas desempeñan un papel relevante en diversos procesos ambientales.Los investigadores señalaron que influyen en la erosión costera, las inundaciones en zonas cercanas al mar, la seguridad de la navegación y el intercambio de gases entre el océano y la atmósfera.Young destacó que las olas afectan los niveles de dióxido de carbono presentes en el ambiente y tienen consecuencias directas sobre distintos sistemas naturales.La nueva metodología también ofrece una herramienta sin precedentes para estudiar la dinámica oceánica a escala global. Antes de la expansión de redes de boyas autónomas, este tipo de seguimiento resultaba extremadamente complejo.El estudio también aporta evidencia relevante sobre los efectos del calentamiento global.El océano Antártico concentra algunas de las tormentas más intensas del planeta.
Diversos indicios apuntan a que estos eventos ocurren con mayor frecuencia y presentan una intensidad creciente.El autor principal de la investigación aseveró que existe un aumento tanto en la frecuencia como en el tamaño de las tormentas registradas en esa región.Si la tendencia continúa, los efectos podrían sentirse muy lejos de la Antártida. El estudio demostró que una tormenta en el extremo sur del planeta puede enviar señales a través de océanos enteros y afectar zonas costeras ubicadas a miles de kilómetros de distancia.*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial.
La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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