Después de haberse presentado de forma oficial ayer el primer vehículo eléctrico desarrollado en México, el director ejecutivo y coordinador del proyecto Olinia, Roberto Capuano Tripp, habló sobre la producción que se espera tener a corto y mediano plazo. En este contexto, el directivo mencionó que la firma avanza hacia su etapa de industrialización con una meta inicial de producción de 10 mil unidades en 2027 y la expectativa de alcanzar hasta 50 mil vehículos anuales en los siguientes tres años.

Para lograr esta meta, Capuano Tripp, apuntó que la siguiente fase consiste en construir la plataforma industrial que permitirá fabricar los vehículos a escala y consolidar un modelo de negocio sostenible para la nueva marca mexicana de electromovilidad. Otro punto a destacar durante su intervención en Palacio Nacional es que el proyecto buscará atraer inversiones mixtas, tanto públicas como privadas, con el objetivo de fortalecer la comercialización y garantizar una red de servicio y atención postventa.

El artífice del proyecto, aseveró que Olinia no pretende competir directamente con las grandes armadoras de vehículos eléctricos que ya operan en el mercado global. En cambio, su propuesta se enfoca en atender necesidades específicas de movilidad urbana en México mediante vehículos compactos, de bajo costo operativo y diseñados para circular en ciudades con calles estrechas y alta densidad poblacional.

De acuerdo con la información presentada, esta gama automotriz será un minivehículo 100% eléctrico capaz de alcanzar velocidades de hasta 50 kilómetros por hora y recargarse en una toma doméstica convencional. El diseño privilegia la maniobrabilidad y el aprovechamiento del espacio urbano, características que buscan responder a los retos de movilidad en zonas metropolitanas del país.

Cabe señalar que la iniciativa forma parte de la estrategia del gobierno federal para impulsar el desarrollo tecnológico nacional y fortalecer la industria de la electromovilidad; asimismo los responsables del proyecto trabajan en el desarrollo de una cadena de suministro nacional, incluyendo la producción de baterías y una mayor integración de componentes fabricados en México. La estrategia comercial de Olinia contempla distintos modelos orientados a necesidades específicas de movilidad.

Entre ellos se encuentran vehículos para uso personal urbano, transporte comunitario o de barrio y unidades destinadas a la distribución de mercancías de última milla, un segmento que ha registrado un crecimiento importante impulsado por el comercio electrónico.