Florentino Pérez fue reelegido como presidente del Real Madrid con el 65% de los votos, y su primer golpe en esta nueva gestión no se hizo esperar. Desde las oficinas de Valdebebas ya se ha enviado rumbo a la sede de la UEFA un demoledor informe de más de 500 páginas sobre el polémico caso Negreira.

La petición del conjunto merengue es radical y busca sacudir el fútbol mundial: exigen la exclusión inmediata del Barcelona de las competencias europeas y, en un hecho sin precedentes, que le sean retirados todos los títulos conquistados durante los años en que se realizaron los pagos al exvicepresidente arbitral. Este movimiento institucional fue fríamente calculado.

Previo a las elecciones, Florentino tejió alianzas estratégicas en reuniones clave con Gianni Infantino (presidente de la FIFA) y Aleksander Ceferin (presidente de la UEFA). El Madrid utilizó las propias palabras de Ceferin de 2023, cuando catalogó el escándalo blaugrana como "lo más grave que ha visto en el futbol", para cimentar una ofensiva jurídica que promete una batalla en los tribunales de proporciones épicas Mientras el club blanco ataca los cimientos de su acérrimo rival en los despachos, el proyecto deportivo camina a paso firme con una reestructuración firme: Con estas determinaciones, el Real Madrid apunta a varios cambios institucionales como deportivos, mientras el futuro del caso Negreira continúa siendo uno de los temas más sensibles dentro del futbol español.