SANTA FE.— El director del Hospital Dr. José María Cullen, Dr.

Bruno Moroni, brindó el parte médico oficial respecto de la salud del hombre de 33 años baleado en barrio Nueva Esperanza. El paciente, un agente de la Policía de la Provincia que se encuentra en situación de disponibilidad, presenta heridas compatibles con arma de fuego en la región craneal y en la zona del glúteo.

De acuerdo al informe del profesional, la lesión en la cabeza se localiza en la calota craneal, específicamente en el área occipitoparietal. Los estudios complementarios de diagnóstico por imágenes determinaron que no se constató la presencia de un proyectil alojado en el sistema nervioso central.

Respecto de la segunda herida, el impacto ingresó por la cara externa del glúteo y el proyectil quedó posicionado en el sector interno, siendo detectado mediante los exámenes médicos. Lúcido y estable Moroni precisó que el paciente se encuentra en la actualidad lúcido y hemodinámicamente estable, alojado en la guardia central del nosocomio.

No obstante, debido a que el suceso es reciente, es evaluado de forma conjunta por los servicios de neurocirugía y cirugía vascular para descartar daños estructurales mayores y determinar la conducta médica a seguir. Paralelamente, por disposición de la fiscalía en turno, el hombre quedó formalmente en carácter de detenido, motivo por el cual se implementó un servicio de custodia policial interna para garantizar la seguridad en el sector.

Disparos en la calle El hecho bajo investigación sucedió la mañana del lunes en las inmediaciones de barrio Nueva Esperanza, en el norte de la ciudad de Santa Fe. Alrededor de las 7:30, un suboficial de policía de 33 años, que presta servicio en la Unidad Regional I pero se encuentra en la actualidad en disponibilidad, fue alcanzado por disparos de arma de fuego en circunstancias que se intentan esclarecer.

La primera hipótesis recabada por el personal policial interviniente indicó que el efectivo habría sido interceptado por una persona en un presunto intento de robo. Luego de una supuesta resistencia, se efectuaron las detonaciones que le provocaron las heridas.

La víctima fue trasladada en ambulancia hacia el Hospital Cullen, donde recibió las primeras atenciones de emergencia. Con el avance de las actuaciones y las primeras directivas de la fiscalía del Ministerio Público de la Acusación, el caso sumó elementos que modificaron la situación legal del herido.

Al constatarse contradicciones en el relato inicial y verificarse su condición administrativa dentro de la fuerza, la justicia dispuso su detención formal mientras los peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) trabajan en el lugar del hecho para determinar la mecánica del ataque, constatar el calibre del arma empleada y establecer los motivos reales del suceso.