La Comisión Europea convocará un "primer diálogo" entre los países de la UE y los fabricantes europeos de trenes en septiembre en respuesta a la insistencia del ministro español de Transportes, Óscar Puente, de buscar soluciones conjuntas al "principal problema" que sostiene que tiene hoy el sistema ferroviario europeo, la falta "capacidad industrial" de sus productores, que lleva a que las entregas del nuevo material rodante se demoren hasta ocho años, con retrasos sobre la fecha prevista de tres años en España y de una media de casi dos y medio en toda la UE. Este lunes ha vuelto a plantear las demoras ante sus homólogos europeos, aunque también asume que en parte se deben a los procesos de autorización y certificación o en una cadena de suministro que habría que "diversificar"."Tengo la intención de dedicarme personalmente a esta tarea de la industria ferroviaria, para debatir la mejor manera de cómo podemos reforzar aún más la competitividad de la industria ferroviaria y salvaguardar la autonomía del sistema ferroviario", ha dicho el comisario de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, como conclusión al debate que este lunes han mantenido los ministros sobre diversos temas en materia de ferrocarril en el Consejo de Transportes que se celebra en Luxemburgo."Organizaremos un primer diálogo en septiembre, después del verano, donde podamos abordar este tema tan importante y de forma que se obtengan resultados para el beneficio de nuestra industria, de los Estados miembros y de nuestra ciudadanía", ha añadido Tzitzikostas, quien, no obstante, antes había enumerado una serie de regulaciones ya en marcha con las que la Comisión Europea buscas consagrar la competitividad de la industria europea, también ferroviaria, y evitar el riesgo que apunta Puente en esta última.Asimismo de las peticiones de países del centro y este de Europa de facilitar y simplificar la expansión del sistema de seguridad ERTMS, España había pedido también un punto en el que, con el apoyo previo de Croacia y Portugal, Puente ha insistido en la pérdida de competitividad de la industria ferroviaria de la UE y en los retrasos en la entrega de los trenes."Hay un hecho incuestionable, ninguna de las nuevas compras de trenes de los principales fabricantes en la UE se ha entregado o puesto en servicio según los plazos previstos", ha roto el hielo Puente de una intervención en el Consejo de Transportes al que ha llegado como si fuera una escala más de la campaña que despliega desde hace meses para que se tomen medidas coordinadas a nivel de la UE para que los fabricantes de trenes puedan cumplir sus pedidos dentro de plazo.

Puente insistió en ello en mayo en un consejo informal en Chipre y también hace dos semanas en Bruselas, en las reuniones que mantuvo con Tzitzikostas y con la vicepresidenta de la Comisión y comisaria de Competencia, Teresa Ribera, de la que sale la iniciativa de abrir diálogo con los fabricantes que ha confirmado este lunes el comisario de Transportes.Admite también problema de certificaciones y ensayosPoco habitual en estas reuniones, el ministro ha acompañado su intervención ante el Consejo con un documento con los años de retrasos que acusa la entrega de trenes en España y en toda la UE sobre la fecha prevista. En el caso español, ha dicho, es de tres años; en el de la UE, "de casi 2,5", en concreto de 2,42 años según su documento."Para que nuestros ciudadanos disfruten de nuevos trenes, hay que esperar 8 años.

Ocho años es un plazo inasumible". ha denunciado Puente, que ha indicado que "en España llevamos esperando algunos trenes que se contrataron antes de la pandemia", es decir, al menos en 2019."Seré muy claro, tenemos un problema. Nuestra industria de material rodante ha dejado de ser competitiva", ha dicho Puente, que en el documento que ha aportado a la reunión incluye elementos no directamente relacionados con la fabricación en sí, sino con la certificación y la prueba de los trenes, procesos posteriores de los que son responsables los operadores y que se hacen en base a normas europeas.Ha señalado como "causas" las "demandas sin precedentes" de nuevos trenes, un "entorno regulatorio y proceso de certificación muy complejos", la "falta de estandarización en la fabricación" o la "inexistencia de un circuito de pruebas europeas".Entre las "soluciones", Puente ha planteado una planificación realista, agilizar los procesos de aprobación y certificación, diversificar la cadena de suministro, fortalecer la capacidad de fabricación, introducir incentivos y penalizaciones y estandarizar plataformas y componentes.