Financiamiento: el plan para el FGS que puede generar un salto en actividad

Los sectores golpeados, y los no tanto, miran una vieja caja que podría dar un nuevo impulso a la actividad: el Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. La construcción es la que tiene mayores expectativas, pero sectores más dinámicos también ven una oportunidad.
El FGS busca preservar el valor de los aportes a través de distintas operaciones, entre ellas incluye la compra de acciones, títulos públicos, proyectos productivos y préstamos, todos con la mira de obtener rentabilidad para aportar a la caja con la que se pagarán las jubilaciones. La valuación en dólares de este fondo alcanzó el máximo desde la estatización de las AFJP, en 2008, con el traslado de sus activos a ANSES.
Hoy, el FGS en dólares supera los u$s 75.000 millones, el máximo desde su creación.La compra de acciones es un botín que se volvió cada vez más atractivo. Con más de u$s 10.000 millones invertidos en empresas argentinas, el Gobierno de Javier Milei y la gestión de Luis Caputo en el Ministerio de Economía ampliaron la participación del Estado en empresas privadas.
Según comunicó La Nación, la participación del FGS en compañías aumentó un 15% en los últimos dos años, con subas marcadas en compañías como BYMA, YPF, Banco Galicia, Banco Macro, Central Puerto o TGS. Los bancos también buscan el financiamiento, ya que los Fondos de Asistencia Laboral, que regirán desde noviembre, tendrán varios destinos entre los que compiten bancos, sociedades de bolsa y las propias cámaras empresarias, que buscan constituir sus entidades para participar en un esquema con un flujo anual de al menos u$s 2500 millones.
La posibilidad de “descargar” las carteras de créditos hipotecarios en una entidad superior es atractiva, y asimismo confían en que le será de utilidad al propio FGS: la menor tasa de morosidad respecto del promedio, la indexación de los créditos y sus plazos (de hasta 30 años) se convierten en una inversión atractiva para un fondo de pensiones. Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) le acercaron una propuesta a Luis Caputo que permitiría a los bancos ampliar la cartera de créditos, hoy limitada por el fondeo que implican los depósitos.
La alternativa es la securitización de hipotecas, donde los bancos se encargan de dar los créditos y cobrar las cuotas, y las hipotecas se agrupan y transforman en instrumentos financieros de largo plazo que son comprados por inversores institucionales. La propuesta, agregan, permitiría ampliar los créditos y darles estabilidad, sin poner en riesgo a los bancos.
El fondo que proponen desde el sector se financiaría con la venta de acciones. Contempla asimismo que se excluya del régimen a las viviendas de lujo, para volcarlo a resolver el déficit habitacional que, estiman, asciende a 3 millones de viviendas. “El marco legal vigente habilita específicamente a la Administración del FGS a reinvertir parte de sus fondos en el mercado de las hipotecas conforme se detallan en el literal i) del art.74, sólo resta que el mismo ejecute dicha inversión para lo cual se le deberá impartir la instrucción pertinente por la autoridad que corresponda”, destacaron.
El tope destinado a estos instrumentos fijado en la ley es del 25% de los activos totales del fondo. No es solo la construcción la que mira al FGS como alternativa para darle impulso.
Las empresas energéticas también miran con interés esa caja millonaria, sobre todo considerando que se trata también de inversiones a largo plazo y estables. Casi el 80% del FGS (u$s 58.944 millones) está invertido en títulos públicos, algo que los empresarios ven imposible que se desarme.
Es por eso que miran a las acciones. Dentro del total de la cartera del FGS, las acciones ascienden al 13,9% de las tenencias según los últimos datos difundidos por ANSES, correspondientes a abril.
El fondo tiene permitido tener hasta el 50% de sus fondos en acciones, y un mínimo de 7%.Para hacerse de liquidez, desde el sector privado ya miran varios mecanismos. El más extremo, y difícil, es el de modificar la ley que fija el mínimo de 7% de acciones para que el fondo pueda desprenderse de las mismas.
La otra alternativa es vender hasta ese nivel algo contrario a las decisiones del comité que optó por las compras, que excede al propio ANSES. La otra alternativa que barajan es caucionar las acciones.
Otro fondo disponible es el que se destinaba a préstamos para beneficiarios del SIPA, que en noviembre de 2023 superaba los u$s 1000 millones, y hoy ronda los u$s 200 millones.
Información de El Cronista. Edición y redacción: Noticias Today.
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