El París Saint-Germain volvió a escribir una página histórica en Budapest. Luego de empatar 1-1 con Arsenal en los 90 minutos, sostener la igualdad durante el alargue e imponerse 4-3 en los penales, el conjunto francés conquistó la segunda Champions League de su historia y la segunda consecutiva, algo que ningún club lograba desde el tricampeonato de Real Madrid entre 2016 y 2018.

La final fue una prueba de carácter para el campeón defensor. Arsenal sorprendió desde el comienzo con una presión agresiva y encontró la ventaja a los cinco minutos gracias a una gran definición de Kai Havertz.