SAN JUAN.— La primera presentación de Lali Espósito como artista principal en el estadio River Plate ya tenía asegurado un lugar en la historia. Más de 80 mil personas colmaron el Monumental para presenciar un espectáculo de nivel internacional, con invitados de lujo, una producción impactante y un repertorio que recorrió toda su carrera.

No obstante, uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó sobre el final, cuando la cantante decidió rendir homenaje a Indio Solari. En medio de una atmósfera cargada de emoción por la reciente muerte del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Lali eligió despedirse de su público con un tributo que sorprendió y emocionó a miles de personas.

La artista fusionó su canción “No me importa” con “Ji Ji Ji”, el clásico absoluto del repertorio ricotero, mientras las pantallas gigantes proyectaban imágenes del músico. La respuesta del público fue inmediata.

Miles de fanáticos comenzaron a saltar al ritmo de una de las canciones más emblemáticas del rock nacional, generando una escena impactante que unió generaciones y estilos musicales en un mismo momento. El Monumental vibró con un pogo multitudinario que muchos ya definieron como “el pogo más grande del pop”. “Gracias, Indio Solari, por tanto”, expresó Lali desde el escenario.

La frase desató una ovación que se prolongó durante varios minutos y que terminó convirtiéndose en uno de los instantes más emotivos de toda la noche. El homenaje tuvo un significado especial no solo por la reciente partida del músico, sino también por la admiración mutua que existía entre ambos artistas.

Años atrás, Solari había definido a Lali como “esa muchachita que llena estadios”, una frase que con el paso del tiempo terminó adquiriendo un carácter casi profético. Este fin de semana, frente a una multitud en River, la cantante confirmó aquella definición al convertirse en una de las pocas artistas argentinas capaces de encabezar un espectáculo de semejante magnitud.

Por eso, el tributo fue también una forma de reconocimiento hacia una figura que marcó la historia de la música nacional. Los guiños al Indio comenzaron antes del recital La conexión entre Lali y el universo ricotero ya se había manifestado durante las horas previas al concierto.

A través de sus redes sociales, la artista compartió imágenes desde el estadio donde se la veía luciendo un buzo negro especialmente intervenido para la ocasión. La prenda incluía referencias directas a la iconografía de Los Redondos.

En la espalda podía leerse la frase “Mi genio amor”, título de una de las canciones más emblemáticas del repertorio de Solari, acompañada por las fechas de sus conciertos en River: 6 y 7 de junio de 2026. Asimismo, aparecía otra frase cargada de simbolismo para los fanáticos ricoteros: “En este día y cada día”, una referencia a la canción “Ya nadie va a escuchar tu remera”, incluida en el histórico álbum Oktubre.

No era la primera vez que Lali demostraba públicamente su admiración por el artista. En distintas oportunidades había mencionado su respeto por la obra de Solari e incluso interpretó versiones de “Vencedores vencidos” en algunos de sus conciertos.

Una noche repleta de estrellas El homenaje al Indio fue apenas uno de los grandes momentos de una noche que tuvo invitados internacionales y figuras destacadas de la música argentina. La sorpresa más resonante llegó con la aparición de Kylie Minogue.

La estrella australiana fue recibida con una ovación y compartió junto a Lali interpretaciones de “Can’t Get You Out of My Head” y “Padam Padam”, dos de sus mayores éxitos. También subió al escenario Duki para interpretar “Plástico”, consolidando el puente artístico entre el pop y la música urbana argentina.

La química entre los invitados y la anfitriona, sumada al despliegue visual, las coreografías y el impecable nivel de producción, convirtieron al espectáculo en uno de los eventos musicales más importantes del año. Un cierre que quedará en la memoria Aunque el show estuvo repleto de momentos memorables, el homenaje final al Indio Solari terminó convirtiéndose en la imagen más poderosa de la noche.

Miles de personas haciendo pogo en River mientras sonaba “Ji Ji Ji”, con las pantallas recordando al legendario músico, sintetizaron el espíritu de una velada que logró unir el rock y el pop, el pasado y el presente, la nostalgia y la celebración. En el escenario más importante de su carrera, Lali eligió mirar hacia una de las figuras más trascendentes de la música argentina.

Y encontró en ese gesto una forma de despedir a una leyenda cuya huella continúa atravesando generaciones.