El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha entregado al Papa León XIV la Llave de Oro de la Villa de Madrid al llegar al Palacio de Cibeles, minutos antes del inicio de la misa a la que asisten más de un millón de personas, el acto más multitudinario de su visita oficial a España. La Llave de Oro es la máxima distinción institucional que concede el Ayuntamiento de Madrid como gesto de hospitalidad y amistad internacional.

La concesión supone un "testimonio del afecto, de la admiración y del cariño" de Madrid hacia el Santo Padre, a quien el alcalde considera "una brújula moral imprescindible" para una "una ciudad que no desconoce ni ignora sus raíces y que se asienta sobre sus raíces cristianas".La entrega ha tenido lugar a la llegada del Pontífice al Palacio de Cibeles, donde ha sido recibido por los Reyes de España y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, que le esperaban en el acceso al Palacio por la calle Alcalá. Al entrar a la sede del Ayuntamiento, el alcalde de la capital ha dado la bienvenida a León XIV.

Luego de compartir unas palabras, el Papa ha hecho un obsequio a José Luis Martínez-Almeida y este ha respondido haciéndole entrega de la Llave de Oro de la ciudad. Luego de recibir la distinción, el Santo Padre ha escrito en el Libro de Honor del Ayuntamiento, antes de acceder al Palacio de Cibeles, cuyas instalaciones sirven como sacristía para la celebración litúrgica.La entrega del reconocimiento se fundamenta en el Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento, que establece la cesión de la Llave de Oro a los jefes de Estado extranjeros.

Se trata de una pieza de orfebrería que emula las antiguas llaves de la muralla y representa la confianza y la bienvenida de los madrileños a los mandatarios más relevantes que visitan la ciudad en viaje oficial. También la recibió Juan Pablo II en 1982 de manos del alcalde Enrique Tierno Galván, y Benedicto XVI en 2011 con Alberto Ruiz Gallardón.

El alcalde de Madrid, emitió el pasado jueves un bando municipal en el que invitó a los madrileños a hacer sentir al Papa León XIV "la cercanía y el afecto" de la ciudad durante su visita apostólica a España, que espera que "quede en la memoria de la ciudad para siempre" y que sea "un acontecimiento de inmensa relevancia espiritual y humana".