Después de una década de historias inolvidables, de películas sobresalientes que estuvieron a la altura de las leyendas del género, después de que Harry conoció a Sally, de que Julia Roberts se contoneara por Rodeo Drive y Notting Hill y de que Meg Ryan y Tom Hanks se enamoraran a la distancia no una sino dos veces gracias a Nora Ephron, el panorama de la comedia romántica de Hollywood se volvió sombrío. Casi desesperante y desesperanzador para la legión de espectadores apasionados por ver relatos de amor en la pantalla grande.

A comienzos de 2000, el género cayó en una doble trampa de la que parecía no poder escapar. Por un lado, en busca de recuperar el encanto perdido sus realizadores hicieron uso y abuso de sus propios de sus clichés hasta quitarles toda chispa y sentido a los guiones que repetían las mismas fórmulas una y otra vez.

Si bien el género nació, creció y brilló gracias a sus fórmulas y, en parte, gracias a su predictibilidad, la falta de ingenio de los guiones de principios del siglo XXI se nutrió casi exclusivamente de modelos gastados y sin vuelo. Y, por el otro, la industria del cine decidió que para sostener sus ganancias necesitaba de un público distinto y mucho más masivo del que podían conseguir esas comedias que habían marcado la historia de Hollywood casi desde sus comienzos.

Todo parecía indicar que la llegada del nuevo milenio había sentenciado a muerte a la comedia romántica. Y, no obstante, cada tanto el género fue dando signos de vida en terrenos menos explorados como el cine independiente o con novedosos giros de guion que combinaban la comedia romántica con otros estilos narrativos.

Aun así, los valientes, muchas veces fallidos, intentos de las últimas décadas nunca llegaron a la altura que habían alcanzado entre finales de los años 80 y los 90.La batalla era más que desigual: contra las ganancias que aportaban a los estudios las películas de superhéroes, en venta de entradas y merchandising, a la posibilidad de hacer secuelas, precuelas, relanzamientos y reimaginaciones constantes de los aparentemente inagotables personajes del cómic, las historias de amor y humor solo tenían para ofrecer su corazón. Ya ni siquiera sus estrellas más veneradas le dedicaban su tiempo al género que los había hecho célebres.

Hasta que sucedió lo que ocurre siempre. Confiados en sus poderes los superhéroes se volvieron cada vez más predecibles, aburridos, perezosos, lo que pandemia y explosión de las plataformas mediante ayudó para volver a encender la mecha que parecía extinguida para siempre.

Y ese renacer que hace un par de años parecía una ocurrencia marginal y apenas una de las herramientas que utilizaban las plataformas para capturar y retener a suscriptores empezó a expandirse. De a poco, y con variados niveles de excelencia, aparecieron guiones dignos del género y con ellos los presupuestos asignados a esas películas se fueron haciendo más robustos y, por ende, las estrellas que lo habían abandonado, insinuaron un interés en volver a él.Una tormenta perfecta que arrasó definitivamente con la miope visión de los estudios de cine gracias a los más de 650 millones de dólares que hasta ahora acumuló en la taquilla El diablo viste a la moda 2 que aunque no es estrictamente una comedia romántica-más que chica conoce a chico y se enamora, el film es la historia de amor de un par de mujeres y su vocación-, sí comparte con ellas el público para el que fue creada.

Asimismo de desmentir que el género no admite secuelas o que no puede inspirar fanatismo. Así, en los próximos meses la “operación retorno” demostrará su contundencia tanto en las plataformas de streaming como en las salas de cine.

La comedia romántica no solo no estaba muerta, sino que, como demuestra la lista que sigue, está más viva que nunca. Estrellas al frenteEn las últimas décadas, el desinterés de los estudios por este género hizo que la mayoría de las estrellas más prometedoras del cine no estuviesen interesadas en protagonizarlo y que los actores más establecidos prefirieran ir por el camino de las películas de premios o las de presupuestos enormes.

Esa tendencia parece estar empezando a cambiar. El ejemplo más a mano es Turbulencia en la oficina, la comedia romántica protagonizada por Jennifer Lopez que se estreno este viernes en Netflix.

Aunque durante su carrera JLo siempre se destacó por ser una de las artistas que más apostó al género, lo cierto es que este nuevo film escrito y coprotagonizado por el comediante británico Brett Goldstein (Ted Lasso) está a la altura de su inmenso carisma. Escrita a medida para ella, Turbulencia en la oficina gira en torno a Jackie Cruz, la dueña de una exitosa aerolínea y adicta al trabajo que se enamora de Daniel (Goldstein), uno de los abogados de su empresa.

Con varios impedimentos bien construidos para poner patas en la rueda del amor y un elenco secundario más que sólido, la película destila un entendimiento y cariño por el género que se refleja en la pantalla.Claro que Lopez no es la única icono del género en emprender su regreso a él: en septiembre Sandra Bullock y Nicole Kidman volverán a ponerse en la piel de las hermanas Owens en Hechizo de amor: La magia continúa, la secuela de la película que encabezaron hace 28 años. Será el primer papel protagónico para Bullock en cuatro años al que tal vez le siga el proyecto que la reuniría con Keanu Reeves en una comedia romántica ya anunciada por Amazon MGM aunque aún sin título o guion anunciado.

Por otro lado, el film Hello & Paris, ya en pleno rodaje, recuperará a Kate Hudson para el género que tantas veces transitó con Matthew McConaughey como socio al que ahora cambió por Javier Bardem. La trama de la película, libremente inspirada en la novela de Deborah McKinlay, utiliza referencias a Sintonía de amor, Cuando Harry conoció a Sally y Tienes un E-mail para describir el romance maduro entre un arquitecto solitario y una autora en plena crisis.

Y de un ganador del Oscar a otra, Netflix ya anunció para este año el estreno de Good Sex, largometraje escrito y dirigido por Lena Dunham que encabeza Natalie Portman. Tanta fe está poniendo Hollywood en el renacer del género que Nancy Meyers, reina madre del porno arquitectónico y sacerdotisa de las segundas oportunidades en el amor, por fin pudo poner en marcha su nuevo proyecto, postergado por falta de presupuesto.

Aunque aún no hay detalles de la trama del film, la directora de El descanso ya armó parte de su elenco masculino integrado por Jude Law, Michael Fassbender y Owen Wilson. En el ámbito local dos reconocidos actores que vuelven a apostar por enamorarse en la ficción son Adrián Suar y Natalia Oreiro, protagonistas de la comedia romántica Yo, Narciso, coescrita por Pablo Solarz y Suar quién también será su director.

Será la segunda incursión de la actriz en el género luego de encabezar la ya estrenada Nada entre los dos, junto a Gael García Bernal. Jóvenes promesasMás allá del regreso al género de actores ya reconocidos la buena noticia es que una nueva generación de intérpretes también decidieron incluirlo en sus apretadas agendas.

Así, el viernes 19 estará disponible en Netflix Mensajes de voz para Isabelle, protagonizado por Zoey Deutch (Nouvelle Vague) quién interpretará a una mujer en busca del amor que a modo de terapia le envía mensajes de voz al teléfono que solía ser de su hermana pero ahora pertenece a Wes (Nick Robinson), un agente inmobiliario que anhela un romance tanto como ella. Asimismo, este año Netflix también estrenará Saturn Returns, protagonizada por Charles Melton (Rabia), Will Poulter (El oso) y Rachel Brosnahan (Superman).

Y por su lado, Prime Video ya completó el rodaje de la esperada secuela de Rojo, blanco y sangre azul, el éxito protagonizado por dos de los galanes más populares del momento: Taylor Zakhar Perez y Nicholas Galitzine.Amor de fantasíaUna de las formas que asumió la comedia romántica en los últimos años en su necesidad de reinventarse fueron las historias de amor impulsadas por conceptos tomados del género fantástico. Una combinación ideal para esquivar problemas de guion provocados por las inclemencias de la vida moderna.

Así, el 27 de agosto llegará a los cines Solo por una noche, una comedia que imagina un mundo alternativo en el que las personas solteras solo tienen una noche al año para tener sexo y las peripecias que Owen (Callum Turner) y Allie (Monica Barbaro), atraviesan para concretar ese objetivo. Otra de las comedias románticas de fantasía que se lanzarán este año es In a Holidaze, basada en el bestseller de Christina Hobbs y Lauren Billings que escriben bajo el seudónimo de Christina Lauren.

Una suerte de mezcla entre Hechizo del tiempo y Realmente amor, la historia producida por Netflix sigue a Maelyn Jones, una joven sin rumbo que luego de un accidente se ve mágicamente obligada a revivir unas vacaciones navideñas en la cabaña de su familia hasta resolver el misterio de su propia felicidad. En la misma línea la plataforma ya anunció la producción de Just Picture It, la primera incursión en la comedia romántica de su más preciada estrella: Millie Bobby Brown.

En la película, Brown encarnará a una estudiante universitaria cuyo teléfono empieza a fallar y a mostrarle fotos de ella misma diez años en el futuro casada con un compañero de estudios interpretado por Gabriel LaBelle (Los Fabelman).Y para completar la buena racha del subgénero este año también se verá Next Life (se proyecta esta semana en el festival de Tribeca), protagonizada por Emilia Clarke (Game of Thrones), como Ivy una música de jazz que descubre un universo paralelo dónde su vida profesional y amorosa transcurren de maneras muy distintas y con dos muy diferentes intereses románticos encarnados por Edgar Ramírez y Jack Farthing.Jóvenes y enamoradosLos espectadores interesados en los amores de juventud también tendrán opciones este año. Por un lado, la exitosa serie Netflix Heartstopper, basada en las novelas gráficas de Alice Oseman, concluirá definitivamente con el largometraje Heartstopper Forever que llegará a la plataforma el 17 de julio.

Y en el cine las ilusiones juveniles estarán representadas por Emily, ¿dónde estás?, una tierna historia con pinceladas de los clásicos ochentosos de John Hughes que llegará a las salas locales el 17 de septiembre. De la página a la pantallaLa tendencia que le dio el mayor empuje al regreso de las comedias románticas es la de las adaptaciones de novelas que cuenta con un fiel y extenso número de fanáticos ansiosos por ver sus historias en pantalla.

Entre ellas, la más representada será la escritora Emily Henry cuya novela Gente que conocemos en las vacaciones abrió la marcha en enero en Netflix y continuará con otro de sus libros, La novela del verano que se estrenará en cine en 2027 con Patrick Schwarzenegger (White Lotus) y Phoebe Dynevor (Bridgerton) como protagonistas. Asimismo, la autora ya está trabajando en el guion cinematográfico de Una historia divertida, otro de sus muy leídos libros románticos.

Claro que el furor no se agota en la obra de Henry: Netflix anunció que antes de fin de año estrenará Guarding Stars, una película protagonizada por Leighton Meester (Gossip Girl) y Jared Padalecki (Supernatural), inspirada en una novela de Katherine Center mientras que Prime Video lanzará La hipótesis del amor con Lily Reinhart (Riverdale) y Tom Bateman (Muerte en el Nilo) en los papeles principales de la trama de amor y ciencia adaptada del libro de Ali Hazelwood.